La parálisis presupuestaria en Estados Unidos entra este lunes en su segunda semana y amenaza con prolongarse dadas las marcadas diferencias entre demócratas y republicanos, en momentos en que el presidente Donald Trump asegura que comenzaron los despidos de empleados federales.
Cada bando se aferra a sus posiciones y se culpa mutuamente desde el inicio el miércoles del denominado «shutdown» o cierre del gobierno. El país se sumerge en una parálisis con consecuencias mucho más que políticas.
Trump anunció la noche del domingo que comenzaron los despidos definitivos de funcionarios, en lugar de las licencias temporales que suelen aplicarse durante un «shutdown». En los últimos días, también congeló proyectos de infraestructura en estados demócratas y amenazó con eliminar agencias federales.
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Segunda semana
«Está ocurriendo justo ahora. Es todo por culpa de los demócratas», dijo Trump en referencia a los despidos ante periodistas en la Casa Blanca. «Los demócratas están provocando la pérdida de muchos empleos», agregó sin dar más detalles.
Entre los más afectados por el cierre se encuentran los empleados federales, que no podrán cobrar su sueldo hasta que el Congreso apruebe un presupuesto.
Esta situación representa una pérdida significativa de ingresos para estos más de dos millones de trabajadores.
«Es muy posible que este cierre dure semanas, no solo unos días», estimó Andrew Koneschusky, exasesor del líder demócrata Chuck Schumer.
«Por ahora, ambas partes se mantienen firmes y se habla muy poco de compromisos. Las cosas siempre pueden cambiar (…) pero por el momento ninguna parece dispuesta a ceder», declaró a la AFP este especialista en comunicación de crisis.





















































































