La justicia militar de Colombia anunció este lunes que abrió una investigación por presunto exceso de la fuerza en un bombardeo contra la guerrilla, ordenado por el presidente Gustavo Petro, en el que murieron siete menores reclutados forzosamente.
La Defensoría del Pueblo, entidad encargada de defender los derechos humanos, denunció el sábado la muerte de niños en el ataque realizado en el departamento amazónico del Guaviare (sur) la semana pasada.
El operativo militar motivó fuertes críticas por parte de la oposición y el propio oficialismo contra Petro, que antes de ser presidente rechazaba la muerte de menores reclutados en bombardeos.
La Fiscalía General Penal Militar y Policial anunció en un comunicado que abrió una investigación para «verificar» si el ataque, en el que murieron 19 guerrilleros, «se ajusta a los principios y reglas que orientan el uso legítimo de la fuerza pública en el contexto del conflicto armado».
La oficina de Derechos Humanos de la ONU en Colombia manifestó el sábado su «profunda preocupación». Todo por la muerte de los siete menores e instó a las fuerzas colombianas a que «adopten todas las precauciones». Para proteger a los niños víctimas del reclutamiento».
Vea: Colombia confirma a la ONU las muertes de siete ‘niños soldado’
Bombardeo
En un primer momento Petro se defendió al asegurar que ordenó el bombardeo para evitar que los rebeldes emboscaran a un grupo de soldados. El domingo lamentó en la red X la «dolorosa pérdida» de los menores.
«Llevaré ese pesar en mi conciencia y sé que nunca podrá superar el dolor de sus madres a las que pido perdón», dijo el mandatario.
El objetivo del bombardeo era contra una facción de las disidencias de las FARC al mando de alias Iván Mordisco, el criminal más buscado del país.
De cara a las elecciones presidenciales de 2026, Petro enfrenta fuertes críticas por parte de la derecha y su propio partido.
En 2019 el entonces ministro de Defensa Guillermo Botero renunció a su cargo. Acorralado por debates de moción de censura en el Congreso por ordenar un bombardeo en el que murieron menores.
Petro, que era senador de oposición al gobierno derechista Iván Duque, calificó esos hechos como un «crimen de guerra».





















































































