Washington reforzó su presencia militar en el Oriente Medio con la llegada de un portaviones en la zona, en plenas tensiones con Irán por la represión de las protestas, aunque el presidente Donald Trump asegura que Teherán aún busca negociar.
La República Islámica vive una ola de protestas que comenzaron a finales de diciembre por la crisis económica y derivaron en un movimiento masivo contra el régimen teocrático, establecido desde la revolución de 1979.
Grupos de derechos humanos advirtieron que la represión de las protestas dejaron millas de muertos y Washington no descartó una intervención militar en el país, aunque en las últimas semanas envió señales contradictorias sobre una posible intervención.
El Comando Central (Centcom), responsable de las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente y partes de Asia Central, anunció que una fuerza militar formada por los portaviones Abraham Lincoln había llegado a la región.
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Irán
El Centcom no reveló su ubicación exacta, pero precisamente que estaba desplegado en la zona «para promover la seguridad y la estabilidad regional».
«Tenemos una gran armada al lado de Irán. Mayor que la de Venezuela», declaró Trump al portal de noticias Axios. Semanas después de la captura del presidente venezolano Nicolás Madura en una intervención militar estadounidense.
«Quieren llegar a un acuerdo. Lo sé. Llamaron en numerosas ocasiones. Quieren hablar», añadió el mandatario republicano.
Axios dijo que Trump se negó a discutir las opciones que le presentó su equipo de seguridad nacional, o cuál de ellas prefiere.
Los analistas afirman que incluyen ataques contra instalaciones militares o golpes selectivos contra el sistema clerical. Que gobierna Irán desde la revolución islámica que derrocó al sah.





















































































