El Vaticano anunció este jueves la apertura de un «canal de escucha» para establecer indemnizaciones a víctimas de la disuelta congregación peruana Sodalicio de Vida Cristiana, denunciada por abusos sexuales, físicos y psicólogicos a menores.
La orden, que reconoció que miembros de su cúpula abusaron sexualmente de al menos 19 menores y 10 mayores entre 1975 y 2002, fue disuelta por orden del papa Francisco en abril del año pasado.
La Iglesia Católica usará los bienes que incautó a la organización para resarcir los daños a las víctimas, cuyos casos se escucharán en mayo en la capital Lima.
«Se habilitará un ‘Canal de primera escucha’ a aquellas personas que se consideren víctimas no debidamente resarcidas de abusos físicos y/o sexuales». Así como espirituales, de conciencia, de autoridad y de malos manejos económicos, dijo en un comunicado Jordi Bertomeu, comisario apostólico del Vaticano que investigó el caso.
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Abusos
El fundador del Sodalicio, Luis Fernando Figari, reside en Roma y no volvió a Perú desde que se iniciaron en 2015 las investigaciones fiscales en su contra. La justicia peruana desistió de seguir indagando en 2024.
«Para quienes han sufrido directamente los abusos, este anuncio abre una oportunidad real para seguir avanzando hacia una justa reparación». Eso dijo la Conferencia Episcopal Peruana en una nota de prensa.
Robert Prevost, que luego eligió el actual Papa León XIV, vivió años en Perú y como obispo de confianza de Francisco apoyó a las víctimas en sus reclamos, según declararon los propios afectados.





















































































