La ingeniería española Typsa liderará el diseño del Saudi Landbridge, uno de los mayores proyectos ferroviarios impulsados por Arabia Saudí dentro de su estrategia de infraestructuras.
Según el portal, elEconomista.es la adjudicación sitúa a la compañía al frente de la definición técnica de una red que superará los 1.500 kilómetros de extensión.
El reporte explica, que la licitación se realizó en abril de 2025 por Saudi Arabia Railways (SAR) e incluye el desarrollo del diseño conceptual, el análisis de alternativas y la redacción de los proyectos preliminar y de construcción para el conjunto del corredor.
Se trata de una de las piezas clave en la reactivación del programa, tras años de avances intermitentes.
Asimismo, informó que Typsa cuenta con presencia en Arabia Saudí desde hace más de 40 años y ha participado en proyectos como varias líneas del metro de Riad, además de iniciativas en los ámbitos del agua y la desalación. La adjudicación consolida su actividad en el mercado de infraestructuras de Oriente Medio.
“El Saudi Landbridge aspira a conectar por ferrocarril el mar Rojo con el golfo Pérsico, configurando un corredor logístico alternativo a las rutas marítimas”, resalta el reporte.
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Estrecho de Ormuz
Además, indica que las tensiones en el mar Rojo y en el estrecho de Ormuz han incrementado el interés estratégico de la línea ferroviaria, concebida como una alternativa terrestre para el tráfico de mercancías en la región. “De materializarse, se situará entre los mayores desarrollos ferroviarios a nivel global”.
Y detalla que su eje central será una nueva línea de unos 900 kilómetros entre Riad y Yeda, que enlazará la capital con el puerto Rey Abdalá.
El programa incluye además la modernización del trazado entre Riad y Dammam, una circunvalación ferroviaria en la capital —Riyadh Link— y una conexión entre el puerto y la ciudad de Yanbu.
La inversión estimada ronda los 100.000 millones de riales saudíes (unos 23.000 millones de euros), con previsión de velocidades de hasta 250 km/h para pasajeros y entre 140 y 160 km/h para mercancías.
El objetivo es reducir de forma significativa los tiempos de transporte de carga, que pasarían a situarse en el entorno de las 18 horas frente a los varios días que requieren actualmente las rutas marítimas.
“El proyecto, anunciado por primera vez en 2004, ha sido paralizado en varias ocasiones por problemas ligados al coste, el trazado y la disponibilidad de suelo. En enero de este año, SAR confirmó que optará por un modelo de ejecución por fases, tras no alcanzar un acuerdo con un consorcio chino para su construcción por incumplimientos en los requisitos de presencia local”, añade y remarca que la compañía sitúa el horizonte de entrada en servicio en 2034.





















































































