Evo Morales anunció este lunes la creación de Evo Pueblo, un nuevo partido político conformado luego de tres días de un intenso debate y tras su ruptura con el Movimiento al Socialismo (MAS) el expresidente Evo Morales fue posesionado como presidente de la nueva sigla de su movimiento.
En entrevista con La Razón Radio, el analista Yerko Ilijic y el exministro César Navarro presentaron visiones opuestas sobre el nuevo partido de Morales.
Para Ilijic, Evo Pueblo es más una estructura de “culto” que un partido político tradicional. “Evo Morales lo que está haciendo es precisamente lo que haría un televangelista o un evangelista de carpa o alguien que está iniciando un culto religioso”, afirmó.
En su criterio, Morales está organizando una base radical que lo percibe como un líder irreemplazable y en constante asedio. Del cual, su horizonte llega de “camino de un liderazgo radical deviene obviamente en un estallido de violencia”
En contraste, el exministro César Navarro defendió la relevancia de Morales como líder político. “Ninguno puede entender lo que representa Evo como presente y lo que representa Evo como perspectiva porque yo creo que los líderes políticos tienen la capacidad de trascender su tiempo presente y Evo ha trascendido su tiempo presente”, afirmó.
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Consideró que las críticas hacia Morales reflejan un prejuicio histórico contra los movimientos indígenas y campesinos. Dijo que desde los años 90 se menospreciaba a los cocaleros y campesinos en la política.
Según Navarro, la masiva concentración en Villa Tunari demuestra el arraigo popular del liderazgo de Morales. “Más de 50 mil delegados estuvieron presentes, representando a los 341 municipios del país. Pero lo fundamental es que los sectores populares han tomado la decisión democrática de postular a elecciones y para ellos el referente identitario núcleo organizativo está definido en ese nombre”, enfatizó.
Ambos coincidieron en que Evo Pueblo busca disputar las elecciones de 2025, aunque difieren en su condición. Mientras Ilijic cree que la radicalización de Morales puede derivar en un conflicto institucional, Navarro sostiene que representa una reivindicación de los sectores populares en la política boliviana.
En febrero, Morales renunció al MAS y se alió a Frente Para la Victoria (FPV), partido con el que pretende participar de las elecciones generales del 17 de agosto.
Morales y sus seguidores insisten en su candidatura, pese al Auto Constitucional 0083/2024 ECA, que prohíbe la reelección continúa o discontinúa.
Mientras tanto, en la localidad de Lauca Ñ, Trópico de Cochabamba, Morales permanece atrincherado luego que la Justicia dictara un mandamiento de aprehensión y congelara sus cuentas por no presentarse a su audiencia de medidas cautelares por el delito de trata de personas con agravante.





















































































