El economista y precandidato opositor Jaime Dunn denunció este viernes que el Gobierno generó “una nueva camada de perseguidos políticos”, luego de haberse presentado un documental sobre el “golpe fallido” de junio de 2024, en el que se lo vincula con el exgeneral Juan José Zúñiga como parte de su gabinete de ministros.
Dunn descalificó esa acusación e incluso negó conocer al excomandante del Ejército que lideró el operativo militar que pretendía tomar el poder por la fuerza.
“Vuelve el Ministerio de Gobierno y de Justicia a generar una nueva camada de perseguidos políticos y han incluido mi nombre. Me han acusado, junto a otros importantes analistas que luchan por la verdad y la transparencia, de haber, disque, haber sido parte del supuesto gabinete de Zúñiga, ¡por Dios! Ni siquiera lo conozco a ese hombre”, dijo en un video publicado en redes sociales.
Y añadió: “Estoy tratando de ponerme a buen resguardo, (porque) han empezado los arrestos”.
Junto con Dunn, están nombrados el economista Gonzalo Chávez y el politólogo Paul Coca, entre otros.
Sin embargo, este viernes, Coca y Chávez salieron al frente a negar la acusación del Gobierno.
Coca dijo que “no tiene por qué huir” del país, pero prevé que en las próximas horas será aprehendido, tal como ocurrió con el abogado Jorge Valda, capturado por la Policía Boliviana en Santa Cruz y trasladado a La Paz, luego de un operativo “irregular”, según la denuncia de la esposa del jurista.
Por su parte, Chávez respondió a la acusación a través de una publicación en redes sociales. “Rechazo de manera categórica e indignada el intento del gobierno de vincularme, a través de un documental lleno de imprecisiones y mala fe, a un supuesto ‘gabinete’ de lo que llaman un ‘golpe de Estado fallido’”, escribió.
El 26 de junio de 2024, el exgeneral Zúñiga ocupó la plaza Murillo en La Paz con vehículos blindados y militares armados, con la intención de tomar el Palacio de Gobierno y asumir el poder, según sus propias declaraciones.
El presidente Luis Arce detuvo su avance en la puerta del edificio, momento en el que Zúñiga se insubordinó, lo que llevó al mandatario a destituir de inmediato al Alto Mando Militar.
La nueva cúpula ordenó el repliegue de los efectivos y el retorno de los vehículos a sus unidades, acción que el Gobierno calificó como un “golpe de Estado fallido”.
El documental que retrata estos hechos muestra cómo la población apoyó al presidente Arce, quien se emocionó hasta las lágrimas al recordar el respaldo ciudadano desde el balcón del Palacio Quemado.
Hasta la fecha, hay más de 100 personas investigadas —entre civiles y militares— por este intento de asonada, y 26 han sido cauteladas, incluido Zúñiga.
El 1 de agosto, un tribunal militar dio de baja definitiva a cinco generales por su participación en el fallido golpe. Se trata de excomandante del Ejército; Marcelo Zegarra, excomandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB); Juan Mario Ponce Sandi, que pertenecía al grupo de inteligencia de Zúñiga, Franz Ordóñez Menacho y el almirante Juan Arnez, excomandante de la Armada Boliviana.
El documental también revela que la planificación comenzó meses antes y detalla la participación de 16 unidades militares, 918 efectivos, 438 armas, más de 23.000 municiones, además de camiones y vehículos militares usados en la operación.





















































































