Bolivia y Perú suscribieron el jueves la Hoja de Ruta Binacional 2025–2026 con el objetivo de reforzar la cooperación bilateral en la lucha contra la trata de personas, el tráfico ilícito de migrantes y delitos conexos.
“La firma del documento consolidó los logros alcanzados en los últimos años y estableció nuevas acciones conjuntas para profundizar la prevención, persecución, protección y reintegración de las víctimas”, señala una nota de prensa de la Cancillería
Autoridades de ambos países destacaron el cumplimiento del 92% de las actividades comprometidas en la Hoja de Ruta 2021–2022, “lo cual representa un avance significativo en la articulación institucional y operativa entre Bolivia y Perú”.
Este logro evidencia la efectividad de las estrategias binacionales para enfrentar de manera integral estos delitos que vulneran los derechos humanos en las zonas de frontera.
La nueva hoja de ruta contempla 11 actividades distribuidas en cuatro ejes estratégicos: i) planificación y monitoreo; ii) prevención; iii) atención y protección; e iv) investigación y sanción. Entre las acciones previstas destacan la creación de un equipo binacional de respuesta inmediata, el diseño de un mecanismo de alerta temprana en fronteras y el fortalecimiento de mesas de trabajo entre policías, fiscales y autoridades migratorias de ambos países.
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Las autoridades de ambas delegaciones reafirmaron el compromiso de sus gobiernos con la defensa de los derechos fundamentales de las personas vulnerables al delito de trata y tráfico ilícito.
Las acciones emprendidas han sido ampliamente difundidas y socializadas con instituciones responsables de la lucha contra estos delitos, permitiendo una mayor coordinación, intercambio de información y seguimiento a casos transfronterizos.
Asimismo, se contempla una campaña anual binacional para la prevención, con énfasis en las zonas más vulnerables de frontera.
“Con la firma de esta nueva hoja de ruta, nuestros países demuestran que la cooperación bilateral efectiva puede generar resultados concretos y sostenibles en la lucha contra la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes, consolidando un trabajo regional que pone en el centro la dignidad y los derechos de las víctimas”, señala la Cancillería.





















































































