En un contexto marcado por el proceso de las elecciones generales, el vicepresidente David Choquehuanca alertó este jueves que los intereses particulares, las ambiciones sectarias y las pequeñas disputas personales están fragmentando la fuerza del pueblo que hizo posible la recuperación de la democracia y proceso de cambio.
“No podemos permitir que nuestras conquistas se diluyan por mezquindades o por egoísmos individuales. No podemos olvidar que la vieja casta colonial, republicana y neoliberal, que es la culpable de la existencia de la pobreza, de la exclusión, de la división y del saqueo de nuestros recursos naturales durante más de 500 años, retorne”, aseguró Choquehuanca, durante el acto en homenaje al Primero de Mayo en Tarija.
La autoridad manifestó que los bolivianos no pueden permitir que la explotación, la humillación y la servidumbre regresen. Por ello, hizo un llamado a defender la unidad para una vida justa, con dignidad, identidad, soberanía territorial de los pueblos, y la defensa de los recursos naturales.
“Vivimos tiempos difíciles, donde lo que parecía consolidado vuelve a tambalear. Vemos cómo el tejido de unidad, que costó décadas construir, comienza a fragmentarse bajo el peso de intereses mezquinos, del personalismo, del cálculo electoral y de una visión cortoplacista que amenaza con desandar el camino que, con tantos sacrificios, hemos recorrido”, afirmó.
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El Vicepresidente pidió también reflexionar sobre los aciertos y los errores del proceso de transformación, reconociendo que aún existen tareas pendientes. Expresó que se debe garantizar la continuidad del proceso de cambio para asegurar que el mismo no se detenga y siga avanzando hacia un Estado Plurinacional más justo y equitativo.
“Este primero de mayo no es sólo una fecha conmemorativa; es un grito de alerta. Es momento de reconocer que hemos hecho mal y que hemos hecho bien, separar los errores y asumir las tareas pendientes. La segunda etapa del proceso de cambio exige madurez, madurez política, coherencia ética y, sobre todo, responsabilidad con la historia por las futuras generaciones”, afirmó.
Asimismo, Alertó que, si bien el Estado Plurinacional abrió un horizonte inédito de inclusión y democracia participativa, aún existen profundas contradicciones dentro del sistema judicial y en la gestión pública, las cuales deben ser corregidas para asegurar que estos avances se consoliden.
A su juicio, el reto principal radica en reformar el sistema de justicia, territorializar el poder y promover un modelo económico más justo, basado en la industrialización y el respeto a los derechos de los pueblos indígenas.





















































































