En un mensaje frontal, el presidente Luis Arce negó que su gobierno ejecute un “lawfare” contra el expresidente Evo Morales y que su administración actúe con “racismo” hacia el movimiento indígena.
El mandatario, en conferencia de prensa en Casa Grande del Pueblo, fustigó el “doble discurso” de Morales y explicó que maneja uno hacia la comunidad internacional y otro, para difundirlo en el ámbito nacional.
“En nuestro país no hay ningún lawfare contra nadie, y tampoco existe la intencionalidad de proscribir al indigenismo de nuestro país”, sostuvo el mandatario, acompañado de los ministros de Gobierno, Roberto Ríos, y de Defensa, Edmundo Novillo.
Luis Arce
Consideró que las declaraciones de Morales “son un doble discurso, para generar corrientes de opinión favorables a sus pretensiones, a sus objetivos, que no tienen nada que ver con lo que ocurre en el país”.
Así, Arce se refirió a las denuncias que constantemente hace el expresidente a través de redes sociales o su programa dominical y hasta en actos con sus seguidores.
La primera vez que Morales denunció el “lawfare” en su contra fue el 17 de diciembre de 2024. “Denuncio al mundo que soy víctima de una brutal guerra jurídica (‘lawfare’) ejecutada por el Gobierno de Luis Arce, que se comprometió a entregarme como trofeo de guerra a EEUU”, escribió Morales en la red social X.
En su criterio, como ocurre con otros “presidentes izquierdistas de América Latina”, las autoridades de Estado “se inventan delitos” en su contra y “no respetan los principios constitucionales de presunción de inocencia y debido proceso (…). “Me condenan y fusilan jurídica, política y mediáticamente. No tienen pruebas, solo consignas y odio desenfrenado”, añadió.
Lawfare
¿Qué es el lawfare? El término se refiere a al uso del sistema judicial con fines políticos, donde según explicaron analistas, “se instrumentalizan las leyes y los procesos legales” para atacar, desacreditar o neutralizar a adversarios políticos.
Actualmente hay dos casos que se investiga en contra del expresidente. El primero es un caso abierto en octubre de 2024 por el delito de trata y tráfico de personas. Declarado rebelde, hay una orden de aprehensión en su contra que aún está pendiente de ejecución.
Desde el inicio de la investigación, Morales se atrincheró en el Trópico de Cochabamba, donde recibe protección de dirigentes de su entorno pobladores y simpatizantes de varias regiones.
Evo Morales
Varios actores políticos exigieron y presionaron al Gobierno para que ejecute dicha captura, pero el Ministerio de Gobierno advirtió que se trata de una operación “delicada”.
Otro proceso que enfrenta Morales está vinculado al bloqueo que ahora encabeza desde su refugio en Lauca Ñ. Exige su habilitación como candidato para las elecciones generales del 17 de agosto. Con esa “bandera” sus seguidores cerraron varias carreteras.
El 4 de junio de este año, el dirigente evista Rudy Capquiqe publicó un audio que lo atribuyó a Evo Morales. En él se escucha al exmandatario la instrucción de “convulsionar” el país y que se acerca la “batalla final”.
Procesos
“Es con todo, hermanos; es la batalla final. Yo veo que la situación va a empeorar, al Lucho (Luis Arce) no le cree nadie; va a empeorar esto. El Gobierno es maleante, corrupto, no hay en qué confiar”, se escucha en la voz muy parecida a la de Morales.
Morales, como normalmente reacciona a ese tipo de acusaciones, negó la instrucción. Sin embargo, la verifcadora Chequea Bolivia estableció, mediante herramientas tecnológicas, que la voz del audio es “auténtica” del expresidente.
“El pueblo se levanta por la crisis, el hambre y la injusticia. El Gobierno crea falsos testigos y empieza a montar casos para acusarnos, desprestigiarnos y confundir al pueblo que lucha por sobrevivir”, se defendió Morales en redes sociales.
Bloqueos
A partir de ese hecho, el Ministerio de Justicia interpuso una denuncia penal por ocho delitos en contra del expresidente. La denuncia fue admitida, aunque no se conoció de la conformación de una comisión de fiscales para las indagaciones.
Actualmente, el ambiente político es tenso, debido a los bloqueos promovidos por Morales y sus seguidores. Sin embargo, el presidente Arce confirmó que instruyó a la Policía Boliviana y a las Fuerzas Armadas despejara las carreteras afectadas por la protesta evista.





















































































