La Academia Nacional de Policías (Anapol) rindió un homenaje póstumo a los cuatro efectivos que perdieron la vida en cumplimiento del deber durante los recientes operativos de desbloqueo en el país.
Tres de ellos fueron asesinados en Llallagua, Potosí, y el cuarto, en Confital, Cochabamba.
El acto fue encabezado por el comandante general de la Policía Boliviana, general Augusto Russo, quien expresó su solidaridad con las familias de los uniformados fallecidos. “Queremos decirles que no están solos; toda la Policía Boliviana está con ustedes”, manifestó la autoridad, visiblemente conmovida, en instalaciones de la academia policial en la zona Sur de La Paz.
Policías
Durante la ceremonia se entregaron ascensos honoríficos y reconocimientos póstumos. El subteniente Christian Calle Alcón, secuestrado y asesinado por bloqueadores en Confital, fue ascendido al grado de teniente. De igual forma, el sargento primero Jesús Alberto Mamani Morales, bombero destacado en Caracoles, recibió un ascenso a sargento segundo.
También se rindió tributo a los tenientes Carlos Enrique Apata Tola y Brayan Jorge Barrozo Rodríguez, quienes murieron durante una emboscada en Llallagua, atribuida por las autoridades a grupos vinculados al expresidente Evo Morales.
“La sociedad va a sentir su ausencia. Es un espacio doloroso el que atravesamos. Todos los policías, en todos los departamentos, comparten el mismo sentimiento de dolor, tristeza e impotencia”, afirmó Russo durante su intervención.
Bloqueo evista
El homenaje se replicó en diversas unidades policiales de Cochabamba, Oruro y La Paz, donde se realizaron toques de silencio, se encendieron sirenas y se izaron banderas institucionales con crespones negros en señal de duelo.
Las familias de los policías caídos participaron del acto central y recibieron el respaldo institucional por parte de la cúpula policial.
Este domingo, luego de seis fallecidos y 14 días de perjuicios por el bloqueo, la dirigencia evista del Pacto de Unidad y el denominado Estado Mayor del Pueblo, decidieron levantar su protesta a través de una “pausa humanitaria”.





















































































