El expresidente Evo Morales emitió su voto este domingo en el marco de las elecciones generales, aunque lo hizo en un clima de tensión política y bajo fuertes críticas al proceso electoral.
Inhabilitado para estas elecciones, el exmandatario llegó a su recinto de votación en Villa 14 de Septiembre, en el Trópico de Cochabamba, en medio de un fuerte resguardo de sus seguidores, tomando en cuenta que hay una orden de aprehensión en su contra por un caso de trata y tráfico de personas.
“Cumplo con mi deber democrático en estas elecciones, pero son unas elecciones sin el pueblo, sin la voluntad profunda, sin el movimiento político más grande de la historia. Ojalá la OEA y la misión europea entiendan esta situación y no vengan solo a avalar una proscripción”, declaró el exmandatario luego de emitir su voto.
Evo Morales
Temprano, luego de la inauguración de la votación por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE), el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, había denunciado que Morales contaba con una caravana de vehículos que lo iban a escoltar desde Lauca Ñ, su refugio, hasta Villa 14 de septiembre, y que los motorizados no contaban con el permiso que se requiere en una elección.
Además, indicó que se “ha redoblado” la seguridad y la cantidad de efectivos policiales, que, además, coordinan actividades con las Fuerzas Armadas. Eso, debido a las amenazas de los seguidores de Morales, que incluso anunciaron la quema de ánforas.
Por su parte, Morales denunció la militarización de la región. Y criticó que se destinen recursos estatales a operaciones de seguridad mientras persisten carencias en combustibles y otros sectores. “Villa Tunari está lleno de policías. Hay dinero para perseguir dirigentes y militarizar zonas, pero no hay plata para combustible”, cuestionó.
Elecciones
Respecto a la transparencia del proceso, manifestó que existen “denuncias gravísimas” y acusó al Gobierno de preparar un fraude en favor del candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS), Eduardo Castillo.
Calificó de “sospechoso” el reciente cambio en el Alto Mando Militar. El cambio ocurrió a solo días de la votación, lo que, según dijo, busca garantizar los resultados de manera irregular. “El plan del gobierno es hacer ganar a Castillo con fraude, movilizando a funcionarios y sus familiares. Calculan que con eso sumarían más de dos millones de votos”, advirtió.
Consultado sobre posibles movilizaciones tras la elección, Morales negó que existan planes inmediatos. Aunque no descartó que las bases sociales reaccionen si se confirma un fraude. “No tengo ningún plan para movilizar. El miércoles habrá una reunión nacional del instrumento político para evaluar los resultados. Pero si hay fraude, no será el Trópico; será toda Bolivia la que se movilice”, subrayó.
Votación
El exlíder del MAS insistió en que la elección “ya está viciada de nulidad y sin legitimidad”, pero expresó su confianza en que la votación refleje la voluntad popular. Reiteró su apuesta por el voto nulo como una forma de protesta contra lo que considera una contienda sin verdadera representación democrática. “Hoy votamos, pero no elegimos. Es un voto bronca (…), un voto por el descontento ante la crisis económica y social que atraviesa Bolivia”, expresó.
En medio de sus declaraciones, Morales insistió en que el resultado electoral será una muestra del rechazo ciudadano a lo que calificó como un “Estado colonial” y a la “falta de transparencia” en el manejo de la institucionalidad democrática.





















































































