Los resultados del conteo rápido que muestran el triunfo de Rodrigo Paz y Edman Lara en las elecciones nacionales celebradas hoy domingo con un apoyo de alrededor del 31%. Le siguen Jorge Quiroga con un 27% y Samuel Doria Medina con 20%. Estas cifras tomaron por sorpresa a analistas y encuestadores, quienes no lograron anticipar el respaldo masivo que recibieron los primeros.
Según el análisis de Julio Córdova, director ejecutivo de Diagnosis, empresa especializada en estudios de opinión, el fenómeno de «voto oculto» explica por qué las encuestas fallaron en sus proyecciones.
«El apoyo electoral de Rodrigo Paz y Edman lara, que estaba en un 8% en las encuestas, ha trepado hasta el 31%», explicó Córdova en una entrevista exclusiva con La Razón, luego de conocerse los primeros resultados. Este salto de más de 20 puntos porcentuales evidencia una falla significativa en la capacidad de los sondeos para captar las verdaderas intenciones del electorado.
Tres factores clave, más allá de las encuestas
El experto en opinión pública identificó tres elementos que explican por qué las clases bajas no expresaron su verdadera intención de voto en las encuestas. Lo primero que cita es la invisibilidad mediática. Los medios de comunicación concentraron su atención en los candidatos de la oposición tradicional como Tuto Quiroga y Samuel Doria Medina, así como en Andrónico Rodríguez. «En el establishment, en el mainstream de la comunicación, no estaba presente Rodrigo Paz como posible opción», señaló Córdova, lo que habría llevado a sus potenciales votantes a mantenerse en silencio.
Un segundo elemento son las decisiones de último momento de los votantes. Un importante segmento de electores indecisos de clases bajas tomó su decisión en las últimas semanas de campaña, período que no fue capturado por las encuestas que se realizaron hasta principios de agosto. La campaña poco efectiva de Andrónico Rodríguez habría contribuido a que estos votantes se mantuvieran sin definir hasta el final.
La falta de unidad en el ámbito masista y los conflictos internos generaron una reacción de rechazo en el electorado popular, que optó por candidatos fuera del espectro tradicional del Movimiento Al Socialismo como forma de protesta.
Para Córdova, estos resultados confirman que «el ciclo del MAS ha terminado definitivamente», tras dos décadas de predominio electoral. Los exvotantes masistas de clases bajas «han optado masivamente por Rodrigo Paz y Edman Lara» en lugar de seguir a los candidatos tradicionales del oficialismo o la oposición.
Los tiempos de las encuestas
Un tercer elemento que cita el especialista es la incidencia de la guerra sucia en el voto indeciso. Según su análisis, la campaña negativa dirigida principalmente contra Samuel Doria Medina en las últimas semanas fue efectiva para inclinar hacia Quiroga un 6% o 7% de electores que no habían definido su voto entre ambos candidatos de centro-derecha.
El analista advierte que Bolivia ingresa a «una etapa de transición que va a ser altamente inestable» tanto económica como políticamente, ya que considera que ninguno de los candidatos que pasan a segunda vuelta cuenta con un apoyo «fuerte y contundente» para implementar los ajustes necesarios que requiere el país.
Los resultados electorales que muestran el triunfo de Rodrigo Paz evidencian las limitaciones de los métodos tradicionales de medición de opinión pública cuando se trata de captar las verdaderas intenciones de voto en sectores populares, especialmente en contextos de alta polarización y cambio político como el que vive Bolivia.





















































































