El Tribunal Disciplinario Superior de la Policía Boliviana abrió una investigación interna contra los cinco funcionarios policiales detenidos en Chile, acusados de tráfico de drogas y tenencia ilegal de armas.
El domingo 24 de agosto, cinco policías bolivianos y un civil fueron enviados a prisión preventiva en Chile, luego de ser sorprendidos con drogas, armas y vehículos en la zona de Hito Cajón, región de Antofagasta, frontera con Bolivia. La Fiscalía de Calama formalizó cargos por tráfico de drogas, receptación, tenencia de armas y municiones, disparos injustificados y secuestro.
El presidente del Tribunal Disciplinario de la Policía, general Édgar Cortez, informó que el sistema disciplinario del departamento de Potosí inició un proceso para establecer responsabilidades.
“Cinco funcionarios policiales son objeto de investigación, tomando en cuenta que estarían relacionados con un operativo o posible operativo, y los mismos están en calidad de aprehendidos en Chile”, señaló.
Cortez precisó que la indagación busca determinar si los efectivos vulneraron artículos de la Ley 101 del Régimen Disciplinario de la Policía. Para ello, dijo, se verificará si existía una orden de operaciones y los respaldos legales correspondientes.
Los involucrados son un suboficial y cuatro sargentos, todos parte de una patrulla de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN). El Tribunal Disciplinario definirá las sanciones en caso de comprobarse infracciones normativas.
Medios de Chile señalaron que los policías se desplazaban en un vehículo Nissan Patrol sin distintivos institucionales, mientras que el civil conducía una camioneta Toyota reportada como robada en Chile. Ambos motorizados quedaron atrapados en la nieve tras ingresar por un paso no habilitado.
En el lugar, los detenidos habrían realizado disparos y reducido a una persona, a quien esposaron y dejaron en la nieve. Posteriormente, Carabineros de Atacama incautaron 499 kilos con 850 gramos de marihuana y 73 kilos con 750 gramos de pasta base de cocaína de la camioneta, además de armas de grueso calibre, municiones, 14 celulares y placas bolivianas en el Nissan.





















































































