El evismo restó importancia al anuncio de un posible juicio de responsabilidades contra el expresidente Evo Morales y afirmó que no existe preocupación dentro de sus filas.
“Nosotros con Evo Morales vamos a estar en el país. Considero que en su periodo no cometió ningún delito ni hecho inconstitucional”, sostuvo el senador Leonardo Loza, afín al exmandatario.
Las declaraciones del legislador surgen luego de que el candidato presidencial de Alianza Libre Jorge Tuto Quiroga anunciara el lunes que su bancada parlamentaria promoverá y someterá a juicio de responsabilidades a Morales por el caso Hotel Las Américas, ocurrido en 2009.
“Evo Morales debe responder ante la justicia. La acusación que más vergüenza causa es la del Hotel Las Américas. Por qué, porque ya no es un tema como el fraude, el narcotráfico, la robadera, la corrupción que es materia de discusión todavía”, afirmó.
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Quiroga remarcó que el caso ya fue juzgado en el ámbito internacional, donde se estableció que hubo ejecución extrajudicial.
Loza insistió en que no tienen miedo y aseguró que el exmandatario siempre trabajó junto al pueblo y en el marco de la Constitución.
Además, advirtió que los ataques contra el líder cocalero no solo provienen del ámbito nacional, sino también del exterior, dirigidos no únicamente a Morales, sino al mundo indígena y campesino.
“La persecución no solo es en Bolivia. Pueden traer un informe, a nosotros no nos preocupa y sé que Evo actuó en el marco de la Constitución”, reiteró Loza.
El caso Hotel Las Américas dio origen al denominado caso Terrorismo, luego de que en abril de 2009 un grupo de élite de la Policía irrumpiera de manera violenta en el hotel ubicado en Santa Cruz de la Sierra, en un operativo que el entonces gobierno calificó como acción terrorista.
Cinco personas afectadas llevaron al Estado boliviano a juicio ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH). En su Informe de Fondo 394/21, la CIDH responsabilizó al Estado por la muerte de Michael Dwyer y determinó que Mario Tadic, el húngaro Elöd Tóásó, Juan Carlos Guedes y Alcides Mendoza fueron víctimas de tortura, detención ilegal y arbitraria, además de un proceso que vulneró sus garantías judiciales.





















































































