La diputada chilena María Luisa Cordero vuelve a ser noticia tras sus declaraciones contra los bolivianos, a quienes calificó de padecer “encefalopatía hipóxica” por vivir en el altiplano. Sus palabras, conocidas durante una sesión legislativa, generaron un inmediato rechazo en Bolivia y Chile por su tono xenófobo y ofensivo.
Autoridades bolivianas y hasta chilenas descalificaron a la legisladora y su polémico comentario. El mismo canciller de Chile, Alberto van Klaveren, rechazó los dichos de su compatriota y dijo que sus declaraciones “no representan desde ningún punto de vista el sentir del Estado y del Gobierno de Chile”.
Diputada chilena
Mientras que, por parte de Bolivia, el presidente Luis Arce, diputados, senadores e instituciones como la Defensoría del Pueblo condenaron el acto “racista” y “fuera de lugar”.
Pero no es la primera vez que la diputada causa polémica con sus afirmaciones. En abril de 2024, dentro de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados de Chile, afirmó que “los esquizofrénicos no se suicidan, los que se suicidan son los papás de los esquizofrénicos, que los tienen que aguantar”.
La frase fue duramente cuestionada por organizaciones de salud mental y familiares de pacientes, quienes denunciaron estigmatización y falta de respeto.
Polémica
Ya en noviembre de 2021, Cordero había desatado otro escándalo al cuestionar el derecho a voto de personas sin “formación suficiente”. Incluso sostuvo que el voto de su “asesora” del hogar no debía tener el mismo valor que el suyo.
Las críticas no se hicieron esperar y la acusaron de clasismo y de atentar contra el principio de igualdad democrática.
Expulsada
La trayectoria de Cordero también está marcada por sanciones profesionales. En 2003, un reportaje del programa En la mira (Chilevisión) la acusó de entregar licencias médicas fraudulentas. Tras esa denuncia, el Colegio Médico de Chile abrió un sumario ético y en junio de 2004 resolvió expulsarla por infringir el Código de Ética.
Aunque la parlamentaria había renunciado a la institución unos meses antes, el proceso determinó su inhabilitación en la organización gremial.
Pese a las controversias, Cordero mantiene presencia en la política chilena y un estilo que la ha mantenido en el debate público, aunque con un historial marcado por declaraciones discriminatorias y sanciones profesionales que alimentaron la polémica desde hace varios años.




















































































