La sala plena del Tribunal Supremo Electoral (TSE) definió este miércoles que el debate vicepresidencial se realice el 5 de octubre en la ciudad de Santa Cruz y el debate presidencial el 12 de octubre en la ciudad de La Paz, en el marco del balotaje previsto para el 19 de octubre.
“Son las dos fechas confirmadas y los lugares para que los candidatos lo tomen en cuenta. En las próximas horas vamos a empezar a trabajar en los ejes temáticos y consultas”, informó el vocal del TSE, Gustavo Ávila.
Ávila destacó que ambos debates serán organizados directamente por el Órgano Electoral con el objetivo de profundizar la democracia y garantizar el voto informado. Recordó, además, como parte del acuerdo alcanzado en Santa Cruz, que los candidatos se comprometieron a participar en estos encuentros.
El vocal explicó que los ejes temáticos se ajustarán a las facultades específicas de presidente y vicepresidentes, y que la definición de las sedes permite avanzar en la logística del evento.
Asimismo, confirmó que Unitel y la Red Uno transmitirán los debates, aunque aclaró que la señal será abierta para que todos los medios de televisión y radio del país puedan difundirla.
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“Creemos que es importante para que este evento llegue a toda Bolivia”, subrayó.
Sobre el formato, Ávila adelantó que se mantendrá el mismo de la primera vuelta, aunque con ajustes y perfeccionamientos. También precisó que se eligieron los dos domingos previos a la elección para aprovechar los horarios de mayor audiencia familiar.
El miércoles 10 de septiembre, los candidatos del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Rodrigo Paz, y de la alianza Libre, Jorge Quiroga y Juan Pablo Velasco firmaron un compromiso de nueve puntos de cara a la segunda vuelta del 19 de octubre.
Entre los puntos está el compromiso de los candidatos a participar en los debates electorales organizados por el TSE. Los vocales electorales anticiparon que habrá dos debates, uno para los candidatos a vicepresidente y el otro para los presidentes.
El acuerdo también establece que las fuerzas políticas y sus militantes se comprometen a evitar campañas de desinformación o prácticas de guerra sucia.





















































































