La segunda vuelta electoral prevista para el 19 de octubre se percibe como plenamente garantizada por el 84,2% de los consultados en el estudio Delphi 2025, realizado por la Fundación Friedrich Ebert Stiftung (FES). Sin embargo, persisten preocupaciones sobre la transparencia, la desinformación y la capacidad del futuro gobierno para construir consensos.
El informe, elaborado con la opinión de 123 actores políticos, analistas y periodistas, señala que las principales inquietudes frente al balotaje giran en torno a la guerra sucia y la desinformación (73,3%), la posibilidad de fraude o irregularidades (45%) y el favoritismo del Tribunal Supremo Electoral hacia algún binomio (41,7%).
Balotaje
En este escenario, los analistas consultados remarcan que el ganador —ya sea Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), o Jorge Tuto Quiroga, de la alianza Libertad y Democracia (Libre)— deberá encarar una Asamblea Legislativa fragmentada.
El 64,2% considera que el nuevo gobierno debe priorizar acuerdos con otros partidos en la Asamblea, mientras que un 25% apunta a las organizaciones sociales como actores clave.
El estudio también muestra que el 46,7% ve más factible que el próximo gobierno impulse acuerdos puntuales para decisiones específicas, en lugar de alianzas permanentes o coaliciones sólidas. La perspectiva es de una gobernabilidad marcada por negociaciones continuas y precarias.
Encuesta
En cuanto a la economía, el 50,8% cree que la estabilización y la normalización del suministro de combustibles demorarán al menos un año después de la posesión del nuevo gobierno, el próximo 8 de noviembre. Solo el 0,8% confía en una mejora inmediata.
Respecto al costo político de las medidas económicas, el 49,2% prevé que los ajustes provocarán alta conflictividad social e inestabilidad gubernamental. Aun así, un 45,8% cree que la resistencia será superable.
Los encuestados identifican como principales desafíos del próximo gobierno la reactivación económica (63,3%), el control de la inflación (45,8%) y el manejo de la conflictividad social (27,5%).
Finalmente, sobre el modelo de Estado Plurinacional, un 47,5% considera que sufrirá retrocesos o un desmontaje parcial, aunque el 74,2% cree que debería consolidarse y profundizarse con reformas necesarias.
En síntesis, el balotaje se vislumbra inevitable, pero los escenarios de gobernabilidad estarán atravesados por la polarización, la fragilidad de los pactos y el peso de la crisis económica.





















































































