Luego de que el presidente electo Rodrigo Paz anunciara el retorno al país de la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, el vicepresidente electo Edmand Lara manifestó que respeta la decisión del mandatario, pero remarcó que la soberanía del pueblo boliviano “se debe respetar y se tiene que respetar”.
“Ninguna organización internacional, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico, puede meterse en nuestra soberanía. Nosotros somos independientes. Agradecemos, sí, a las organizaciones internacionales que quieran cooperar con formación, capacitación o equipamiento, pero no pueden interferir en nuestra soberanía”, expresó la autoridad electa.
El vicepresidente advirtió además que no se puede “maltratar” a la gente y vulnerar el derecho al debido proceso y a la presunción de inocencia. “No pueden venir tampoco a Bolivia a cargarse a diestra y siniestra a cuantos bolivianos les consideren narcotraficante”, señaló.
Paz anunció que su gobierno trabajará con todos los organismos internacionales de lucha contra el narcotráfico, incluida la DEA. Además, adelantó una apertura en las relaciones internacionales, que contempla la cooperación con Estados Unidos.
La DEA cesó sus operaciones en Bolivia en 2008, durante el primer gobierno del expresidente Evo Morales, quien la expulsó tras acusarla de injerencia política.
Lara dijo valorar a los agentes de la DEA, aunque reiteró que la “soberanía de Bolivia se debe respetar”. También afirmó que la agencia estadounidense “nunca” se fue de Bolivia, porque sus agentes tienen la capacidad de infiltrarse en las organizaciones criminales en todo el mundo, incluyendo Bolivia.
“Fue un agente DEA que se infiltró en la organización criminal de Maximiliano Dávila ―exjefe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico―, y con las pruebas que obtuvo fue suficiente para iniciar un proceso por narcotráfico en una corte de Estados Unidos. Hoy Dávila (está) extraditado en Estados Unidos y fue declarado culpable”, recordó.
El vicepresidente electo sostuvo que la DEA nunca se fue de Bolivia y “otra cosa es que no haya una oficina visible”, pero insistió en que “la agencia siempre ha tenido presencia” a través de operaciones encubiertas.
Lara consideró que, como exmiembro de la Policía, lo más importantes es reestructurar la institución policial para fortalecer la lucha contra el narcotráfico sin depender de fuerzas extranjeras.
“Bolivia no necesita de la DEA, ni otras policías del mundo para combatir el narcotráfico. Si hacemos una policía de verdad: eficiente, transparente, sin corrupción, combatimos el narcotráfico, combatimos el crimen organizado y toda la ilegalidad”, afirmó.
Agregó también que tiene una propuesta para reestructurar la Policía y la justicia, y aseguró que ha luchado contra la corrupción desde dentro de la institución.
“He combatido la corrupción desde el interior de la Policía y me he arriesgado incluso a perder el cargo por denunciar. Conozco también la justicia boliviana, que está muy mal vista y administrada, y tengo la solución para devolverle la justicia a todos los bolivianos”, declaró.




















































































