El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, afirmó este viernes que en gestiones pasadas hubo encuentros para discutir la situación de la justicia, pero aseguró que la diferencia entre antes y ahora es que anteriormente se operaba bajo la influencia directa del Ministerio de Justicia, al que calificó como un “capataz” que controlaba las decisiones judiciales.
“Hubo anteriores encuentros, pero hay una gran diferencia entre lo del ayer y lo de hoy. Antes había un capataz que dirigía los hilos de la justicia, ese capataz se llamaba Ministerio de Justicia y todo tenía que girar en torno a lo que diga el Ministerio de Justicia”, señaló.
El titular del TSJ sostuvo que hoy en día es el Órgano Judicial, que ejerciendo su independencia como órgano del Estado, decidió abrirse al pueblo e invitarlo a participar en este proceso de transformación.
“Cuando uno quiere curarse de alguna enfermedad, primero tiene que saber dónde le duele. Y aquí el doctor Reiniero (Vargas) no me va a dejar mentir: si sus pacientes no le reconocen dónde les duele, el médico no sabe qué receta dar. Eso haremos hoy, vamos a sincerarnos y a hablar de lo mal que está nuestra justicia”, afirmó.
Anunció que se abordarán temas como la corrupción que se “apoderó” del sistema durante muchos años y la instrumentalización política que, según dijo, convirtió al Órgano Judicial en un “apéndice del Ejecutivo utilizado para hacer daño a las familias bolivianas”. Añadió que eso no debe repetirse “nunca más” en la historia del país.
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Saucedo recordó que, al asumir funciones, recibieron una “mochila pesada” y que se les pidió correr una maratón de 20 kilómetros. “Para eso debemos sacarnos esa mochila y empezar a correr en igualdad de condiciones. Hoy vamos a liberar esa carga para comenzar a entrenar y trabajar en el corto, mediano y largo plazo”, señaló.
Advirtió que “cuando uno hace fuerza solo, le sale hernia”, por lo que llamó a trabajar de manera conjunta con los cuatro órganos del Estado para cumplir con las tareas constitucionales asignadas a cada uno: Legislativo, Ejecutivo, Electoral y Judicial.
También cuestionó la dependencia económica del Órgano Judicial respecto al Ministerio de Economía. “No podemos seguir todos los años extendiendo la mano para pedir plata para funcionar, o llegar a septiembre y octubre diciendo que nos faltó para pagar sueldos, comprar tóner o reparar un edificio afectado por la lluvia. No podemos seguir trabajando así”, enfatizó.
Pidió establecer reglas claras y asumir compromisos reales con Bolivia, aunque reconoció que no existe una “varita mágica” ni que al concluir el encuentro se tendrán todas las soluciones.
“Pero será el inicio de las tareas que nos vamos a plantear, de esas hojas de ruta y de ese compromiso”, afirmó.




















































































