El expresidente Jorge Tuto Quiroga dijo que las tensiones entre Rodrigo Paz y Edmand Lara ya eran visibles desde la segunda vuelta electoral, aunque expresó su deseo de que ambos dejen de lado sus diferencias y prioricen las necesidades urgentes del país.
“Seguramente va a haber muchas preguntas sobre la telenovela del gobierno, la seguiremos mirando, yo espero que respondan a las dificultades y crisis económicas”, indicó Quiroga.
El exmandatario recordó que durante los últimos 20 años ya se había advertido “una y otra vez” que se estaban “farreando el gas”, dilapidando los dólares, que la inflación estaba disparada, que el “Banco Central era la caja chica”, por lo que, según dijo, el diagnóstico ya se lo conoce.
Señaló que ahora la gente espera respuestas, aunque pidió tener cierta paciencia por la reciente instalación del nuevo gobierno.
El exmandatario afirmó que su propia alianza tenía un proyecto claro y que, a estas alturas, ya habría designado más de 1.500 personas en reparticiones del Estado, aprobado tres leyes y emitido los decretos necesarios para cambiar de rumbo.
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Dijo que entiende que para el Partido Demócrata Cristiano (PDC) su irrupción de su candidatura el 17 de agosto fue sorpresiva, pero recordó que a finales de ese mes ya habían tenido una reunión de transición con Luis Arce y que “hace cinco semanas ya sabían que iban a ser gobierno”.
“Sabemos que tenían deficiencias en su programa, en su falta de equipo, en las dificultades del binomio que se veía en la segunda vuelta, pero ojalá que prioricen lo que Bolivia necesita”, sostuvo.
Quiroga aseguró que podría extenderse horas hablando de la “gente que entró, de dónde venían”, pero consideró que Bolivia “para telenovelas ya tiene suficiente con la gente del gobierno”.
Prefirió abstenerse de “meterle más gasolina al fuego” en las tensiones internas del binomio y enfatizó que “la gente está sufriendo y padeciendo por las circunstancias económicas y quiere ver respuestas y líneas claras” y “no solo un decreto para poner o sacar ministerios, o que siga la disputa por pegas”.
“La gente creo que quiere ver más que meramente diagnósticos”, remarcó.
Las fricciones entre Paz y Lara comenzaron a acumularse tras los nombramientos en varios ministerios y la eliminación del Ministerio de Justicia.
Este fin de semana, el vicepresidente avivó la controversia al calificar de “cínico” al presidente y advertir que “es cuestión de tiempo” para que los funcionarios posesionados por él “empiecen a robar en el Gobierno” como lo hicieron en la administración de Jeanine Áñez.





















































































