El canciller Fernando Aramayo señaló este miércoles que el Gobierno boliviano espera tomar contacto con su par de Chile para definir la ruta crítica que permitirá retomar el diálogo bilateral en torno a una agenda de más de nueve puntos.
“En principio tomar contacto con el nuevo canciller, el ministro (de Relaciones Exteriores) Francisco Pérez Mackenn y con el definir la ruta crítica para poder abordar la agenda de más de nueve puntos que hemos acordado y naturalmente definir los alcances de ese diálogo”, señaló Aramayo.
El canciller detalló que la agenda incluye temas migratorios, fronterizos, comerciales, combustibles, hidrocarburos, seguridad, comercio y puertos, entre otros.
Según la autoridad, se trata de una agenda amplia con enfoque económico y productivo, que también busca atender las demandas de los bolivianos residentes en Chile, tanto en el ámbito consular y diplomático como en temas comerciales.
Asimismo, la autoridad señaló que la visita oficial a Chile, en el marco de la investidura del presidente José Antonio Kast, contribuye a consolidar la política exterior impulsada por el presidente Rodrigo Paz, orientada a restablecer el diálogo y fortalecer las relaciones entre ambos países.
“Bolivia está siempre del lado de la democracia, celebrando la institucionalidad democrática. Somos parte de este momento histórico que, sin duda, consolida un tiempo que venimos trabajando para restablecer el diálogo y las relaciones con Chile”, mencionó.
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En febrero, Aramayo adelantó que Bolivia y Chile proyectan reactivar una agenda bilateral de nueve puntos que se pondrá en marcha tras la asunción Kast. La autoridad señaló entonces que el nuevo temario buscará avanzar en cooperación concreta, sin que el país renuncie a su histórica reivindicación marítima establecida constitucionalmente.
Aramayo sostuvo que la iniciativa puede derivar incluso en la conformación de un gabinete binacional inédito, pese a que ambos países no mantienen relaciones diplomáticas plenas desde 1978.
La autoridad añadió que no deberían existir trabas para impulsar intereses compartidos que beneficien directamente a las poblaciones fronterizas y a los sectores productivos de ambos países.
La agenda contempla seguridad fronteriza y lucha contra ilícitos, facilidades portuarias en el Pacífico, reactivación ferroviaria Arica–La Paz y Uyuni–Antofagasta, conectividad vial logística, cooperación energética e hidrocarburífera, corredores bioceánicos Atlántico–Pacífico, comercio e inversiones con seguridad jurídica, cooperación productiva en minería, agricultura y litio, además de movilidad humana y asuntos consulares.





















































































