El abogado Alberto Morales informó de un “acuerdo confidencial” entre el exministro de Justicia César Siles, el expresidente del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ) de La Paz Yván Córdova y la magistrada del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) Fanny Coaquira.
La magistrada es la denunciante en el mencionado proceso.
Según Morales, las partes coincidieron en que la conducta atribuida a sus clientes podría encuadrarse únicamente en el delito de encubrimiento. En ese marco, informó que se solicitó formalmente al Ministerio Público la recalificación de los delitos, dejando de lado figuras como consorcio ilegal, uso indebido de influencias y organización criminal.
Caso Consorcio
El jurista explicó que el delito de encubrimiento contempla una pena máxima de hasta dos años de privación de libertad, lo que permitiría acceder a beneficios como el perdón judicial en caso de una eventual sentencia condenatoria. Además, remarcó que sus defendidos no cuentan con antecedentes penales.
Morales indicó que, tras el acuerdo, tanto la víctima como los imputados presentaron un memorial conjunto ante la Fiscalía, con el objetivo de formalizar el pacto y solicitar la exclusión de Siles y Córdova del proceso investigativo. En caso de no obtener respuesta, anticipó que acudirán ante un juez para que se pronuncie sobre la solicitud.
César Siles
Aunque evitó revelar detalles específicos, el abogado señaló que el acuerdo incluye una reparación económica y también medidas de carácter psicológico a favor de la magistrada Coaquira. No obstante, subrayó que los términos pactados son de carácter estrictamente confidencial.
El caso se originó a partir de la denuncia de Coaquira, quien afirmó que se intentaba removerla de su cargo en el TSJ para reemplazarla por otra persona. Durante la investigación, se difundieron audios que vinculan a las exautoridades y a otros implicados.
En junio de 2025, la Justicia determinó la detención preventiva de Siles por cinco meses en el penal de Patacamaya; sin embargo, posteriormente se benefició con arresto domiciliario. El exministro no llegó a ser recluido en el centro penitenciario tras alegar problemas de salud y permanecer internado en una clínica.





















































































