La Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba anuló de forma total una sentencia emitida en 2024 contra integrantes de la Resistencia Juvenil Cochala (RJC) y dispuso la reposición del juicio.
En julio de 2024, la justicia de Cochabamba sentenció a cinco integrantes de la RJC a penas que van desde los 2 hasta los 8 años de cárcel por los hechos ocurridos en noviembre de 2019, que derivaron en la renuncia del entonces presidente Evo Morales.
La resolución declara procedente el recurso de apelación presentado por Yassir Molina, Jaime Maldonado, Milena Soto, Mario Bascopé y Favio Bascopé. El tribunal concluyó que la sentencia contenía defectos absolutos que no admiten convalidación, en el marco del Código de Procedimiento Penal.
Entonces, Molina fue sentenciado a 8 años de cárcel; los hermanos Bascopé, a 6 años y 6 meses; Terán, a 2 años, al igual que Soto.
El fallo dejó sin efecto la sentencia N° 27/2024, del 11 de julio, y ordena que el proceso se reinicie ante otro juzgado de sentencia, mediante un nuevo sorteo y sin espera de turno.
En contraste, la Sala declaró improcedentes e inadmisibles los recursos planteados por el Ministerio Público y el Ministerio de Gobierno, lo que consolida la decisión de anular el fallo original.
La resolución también establece que las partes pueden interponer un recurso de casación ante instancias superiores, dentro de los plazos previstos por la normativa vigente.
El caso se remonta a los hechos de violencia registrados durante la crisis poselectoral de 2019, en los que miembros de la RJC fueron procesados por distintos delitos, entre ellos, organización criminal, en relación con vejaciones y tortura, así como porte y tenencia de armas.
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Con esta decisión, el proceso vuelve a foja cero y deberá desarrollarse nuevamente bajo supervisión judicial.
Tras las elecciones del 20 de octubre de 2019, la RJC surgió como un grupo de choque en Cochabamba. Sus principales cabecillas expresaban su apoyo a la demanda de renuncia de Evo Morales, por un supuesto fraude electoral.
Los medios de comunicación reflejaron entonces cómo la RJC arremetía con puñetes y patadas contra mujeres de pollera y campesinos que rechazaban la proclamación de Jeanine Áñez como presidenta interina del Estado. También agredió físicamente y humilló a la entonces alcaldesa de Vinto, Patricia Arce, del MAS.





















































































