El seppuku (en japonés “cortar el vientre”) —o harakiri— es una forma de suicidio mediante desentrañamiento, que fue utilizado voluntariamente desde el siglo XII para morir (sin vergüenza) en lugar de caer en manos de sus enemigos: frente a sus seguidores, el que se victimaría se hundía una hoja corta (tantō) en el vientre, abriéndolo de izquierda a derecha; seguido a ello, un asistente lo decapitaba, cortando la médula espinal.
Evo Morales Ayma y sus hordas violentas desde enero de 2024 han realizado tres bloqueos de carreteras para lograr su repostulación: El primer bloqueo evista (2024) duró 16 días; el segundo (2024) se extendió por 23 días; el tercero, recién, duró 14 días y conllevó el asesinato de seis personas por disparos de francotiradores evistas: cuatro policías (dos, al menos, fueron torturados sañudamente), un campesino y un estudiante de secundaria.
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Si todas estas acciones provocando caos y angustia a la población por no poder desplazarse ni vender o comprar alimentos y otros productos ni, tampoco, ser atendidos en su salud, ésta de junio 2025 (con la de 2000) ha sido la más violenta desde 1994 que empezaron los bloqueos dirigidos por Morales Ayma. Y, al margen de que las tres han fracasado en su propósito final —la re5postulación—, las tres han logrado la creciente desafección ciudadana por el exJefazo y ésta, además, produjo el mutuo estrechamiento solidario entre pobladores, policías y militares en Llallagua, bastión que fuera de las luchas mineras contra las dictaduras militares.
Evo, cada vez más aislado, con este bloqueo se hizo el seppuku, el harakiri frente al conjunto de la población. Cobarde como todo matón cobarde —basta recordar 2019, él huyendo a México y luego a Argentina—, en estas tres Evo se encerró en el reducto del Chapare, se rodeó de los cocaleros —productores de coca para cocaína— más fanáticos y mandó al resto como carne de cañón a bloquear y matar; “ésos” que asesinaron eran los mismos que él llamó “el pueblo uniformado”. Pero para él, “pueblo” es sólo quien le adule y siga. Los demás, no valimos la pena.
Hablemos del panorama electoral, la fotografía que nos trajo esta semana El Deber.
Si nos guiamos por la encuesta, una segunda vuelta sería entre Doria Medina y Quiroga: Andrónico está muy lejos (casi el 8 % de diferencia) y ni el margen de error de +/- 2 % le da esperanzas (pero sí pone a los otros dos en el mismo nivel matemático) y los indecisos son pocos. Por lo pronto, Doria Medina “ganaría” —en la “fotografía”— La Paz (con Andrónico cerca), Chuquisaca, Pando, Beni y Tarija y Quiroga Santa Cruz (con empate técnico), Cochabamba (pero no frente a Reyes Villa), Oruro y Potosí. Lo que puede cambiar el panorama es la migración de votantes —lo que hagan o digan (como la defensa de los bloqueadores por Andrónico)— y qué candidatos “descartables” se bajen.
Pero el quid es la segunda vuelta.
Mantengamos las posibilidades de los tres: Doria Medina, Quiroga y Andrónico (hipotética) para fines descriptivos: Para Doria Medina (o Quiroga) se moverían Reyes Villa, Paz Pereira, Tapia (o Dunn) y de LyP-ADN, quedando Fernández en el cachumbambé, y para Andrónico irían Copa y Del Castillo (ya dejamos indeciso a Jhonny); ganaría Doria Medina (62,26 %) y Andrónico quedaría con el 17,79 (o el 20,35 % si le va Jhonny): la alícuota de Andrónico —de serlo— sería un descalabro impresionante.
Realmente difícil sería augurar las “sumas” si los finalistas fueran Doria Medina y Quiroga. Me atrevería asignarle a Quiroga el apoyo (ya sabemos que los votos no se “mudan” automáticamente con el caudillo o líder) de Reyes Villa, Tapia (o Dunn) y de LyP-ADN, y para Doria Medina los de Paz Pereira. ¿Pero los del resto? Para Doria Medina posiblemente habría una migración de Andrónico (de los jóvenes urbanos) y quizás (sin anunciarlo) también de Copa y hasta de Del Castillo, aunque no podría certificarlo (quizás suceda como con Fernández: “por el mejor postor”…).
Difícil, muy difícil.
(*) José Rafael Vilar es analista político, académico y escritor
















































































