En octubre de 2025, Bolivia vive un momento político sin precedentes: la realización de la primera segunda vuelta presidencial desde la promulgación de la Constitución de 2009. Esta inédita contienda electoral enfrenta a Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano, y a Jorge «Tuto» Quiroga, expresidente bajo la Alianza Libre. Ambos candidatos simbolizan el fin de un ciclo político marcado por casi dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS), protagonizado por Evo Morales y Luis Arce. Este quiebre abre paso a un nuevo escenario caracterizado por la fragmentación parlamentaria, el surgimiento de un congreso disperso y la necesidad imperiosa de acuerdos políticos para garantizar la gobernabilidad en un contexto de crisis económica y polarización social (AS/COA, 2025; Wikipedia, 2024).
La Asamblea Legislativa Plurinacional que surgirá tras las elecciones contempla un equilibrio de fuerzas fragmentado. El MAS, que dominó el panorama político desde 2006 con mayoría absoluta, terminó su período con una debacle electoral sin precedentes, quedando relegado a un papel marginal en el Legislativo. Esta dispersión ha dado lugar a aproximadamente siete bloques parlamentarios, ninguno con mayoría simple o absoluta, lo que augura un período de negociación parlamentaria compleja y la imposibilidad de que el Ejecutivo actúe unilateralmente (Instantáneas TIC, 2025; Diálogo Político, 2025).
Esta dispersión legislativa transforma la dinámica tradicional de gobernabilidad que Bolivia atravesó durante décadas. Gobiernos anteriores, tanto de izquierdas como de derecha, lograron estabilidad gracias al establecimiento de coaliciones políticas y pactos programáticos que permitieron la aprobación de reformas sustanciales, desde la era de Víctor Paz Estenssoro hasta los pactos en la era de Gonzalo Sánchez de Lozada. En este sentido, el futuro mandatario debe asumir un liderazgo flexible y pragmático, destinado a construir mayorías funcionales basadas en consensos y acuerdos programáticos, que integren no solo a las fuerzas de derecha y centro, sino también a sectores moderados del MAS que aún conservan apoyo social y electoral significativo (NUSO, 2025; Diálogo Político, 2025).
Desde el punto de vista económico, el cuadro es igualmente complejo. Bolivia enfrenta una crisis multiforme, que abarca desde la reducción alarmante de las reservas internacionales, un déficit fiscal persistente y creciente, hasta un aumento sostenido de la inflación y problemas agudos de abastecimiento en sectores básicos como el energético. Esta situación refleja las consecuencias de un modelo económico caracterizado por la dependencia excesiva de la renta gasífera y minera, en particular el litio, sin una diversificación suficiente ni políticas robustas de desarrollo productivo (INESAD, 2025; Grupo Goberna, 2025; El Deber, 2025).
La superación de este panorama requiere, según expertos, la implementación de políticas públicas pragmáticas orientadas a estabilizar la economía, ampliar la base tributaria, formalizar la economía y recuperar la confianza interna y externa para atraer inversiones. La discusión política para la recuperación económica debe trascender la coyuntura electoral y priorizar un diálogo social amplio que incluya al sector privado, sindicatos y fuerzas políticas diversas, para diseñar un plan de reactivación sostenible y consensuado (INESAD, 2025; AS/COA, 2025).
Sin embargo, la gobernabilidad no podrá entenderse sin considerar la crisis institucional que atraviesa Bolivia. El sistema de justicia, debilitado y percibido por la ciudadanía como corrupto, parcializado y lento, representa un enorme obstáculo para la consolidación del Estado de Derecho. Durante el largo mandato del MAS, las instituciones judiciales y el Tribunal Constitucional Plurinacional fueron objeto de politización, convirtiéndose en herramientas de control y clientelismo político. La impunidad y la falta de transparencia han erosionado la confianza ciudadana en la justicia (Agenda Justicia, 2025; Transparencia Internacional, 2025).
El nuevo gobierno debe encarar una reforma judicial inaplazable que garantice la selección de jueces basada en el mérito, independencia financiera y despolitización efectiva. Resulta también fundamental la transparencia en la gestión de los recursos estratégicos, en especial el litio, que no solo representa una fuente económica sino un riesgo latente de captura clientelar si no se maneja con criterios técnicos y éticos (Banco Mundial & BID, 2025).
La dimensión política tornará imperativa la capacidad negociadora del presidente electo. La exclusión total del MAS y sus adherentes, especialmente bajo la influencia del expresidente Evo Morales, significaría un error estratégico que profundizaría la confrontación y podría desencadenar conflictos sociales. Morales ha convocado al boicot electoral y amenaza con movilizar a sus bases sociales en caso de triunfos conservadores, mientras sectores afines han anunciado resistencia ante arbitrariedades, lo que añade complejidad a la gobernanza futura (Wikipedia, 2024; Dragonfly Intelligence, 2025).
La gobernabilidad exigirá, por tanto, un liderazgo que negocie con realismo político, orientando los pactos hacia políticas de Estado de largo plazo, alejándose de repartos clientelares e imposturas ideológicas rígidas. La segunda vuelta confrontará a dos candidatos que representan visiones de recuperación económica capitalistas y pragmáticas, coincidiendo en la necesidad de atraer inversiones y generar empleo, aunque con diferencias en el manejo político y territorial (BBC, 2025; Americas Quarterly, 2025).
Esta nueva etapa democrática en Bolivia, si bien emerge de un proceso convulso, puede representar una oportunidad para fortalecer los mecanismos de alternancia, contrapesos institucionales y pluralismo representativo. La reconstrucción de la confianza institucional, la promoción de la transparencia y la implementación de reformas estructurales serán las bases para sentar las reglas claras del juego político y social, imprescindibles para evitar la parálisis legislativa o un nuevo ciclo de crisis. La política, en este escenario, se vuelve un ejercicio de concertación y no de imposición, un ejercicio en el que la capacidad de persuadir y acordar definirá el éxito de la administración en ciernes (Diálogo Político, 2025).
Finalmente, Bolivia se encuentra en una encrucijada crítica que reviste un desafío mayor: el desempeño del futuro gobierno y su facultad para conformar mayorías parlamentarias estables, implementar reformas económicas y fortalecer la justicia, dejarán una marca indeleble en la historia democrática del país. Gobernar en esta etapa significa tejer alianzas basadas en el interés nacional y no en la confrontación, lo que permitirá la transición hacia una democracia auténticamente plural, estable y capaz de afrontar los retos de desarrollo y cohesión social.
Referencias
Agenda de Justicia y Derechos Humanos. (2025). Reforma judicial en Bolivia: una deuda pendiente para garantizar justicia real y sin exclusiones.
AS/COA. (18 de agosto de 2025). Tres cosas que saber sobre los resultados de la primera vuelta electoral de Bolivia en 2025. The Americas Society / Consejo de las Américas. https://www.as-coa.org/articles/three-things-know-about-bolivias-2025-first-round-election-results
Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo (BID). (2025). Informes sobre corrupción y transparencia en Bolivia.
BBC News. (17 de agosto de 2025). Bolivia se prepara para elegir a su primer presidente no izquierdista en dos décadas. https://www.bbc.com/news/articles/c4gzlp85432o
Diálogo Político. (2025). El fin de la hegemonía y regreso de la democracia pactada en Bolivia. https://dialogopolitico.org/agenda/opinion-agenda/bolivia-democracia-pactada
Dragonfly Intelligence. (17 de agosto de 2025). Bolivia | Perspectivas de inestabilidad en torno a las próximas elecciones. https://dragonflyintelligence.com/news/bolivia-unrest-outlook-around-upcoming-elections/
El Deber. (2025, 18 de agosto). Bolivia será la economía con menor crecimiento de Sudamérica en 2025, según la CEPAL. https://eldeber.com.bo/economia/bolivia-sera-la-economia-con-menor-crecimiento-de-sudamerica-en-2025-segun-la-cepal_531821/
INESAD. (2025). Se agudiza la crisis económica en Bolivia. https://www.inesad.edu.bo/2025/06/20/se-agudiza-la-crisis-economica-en-bolivia/
Instantáneas TIC. (2025). Fragmentación legislativa en Bolivia desafía gobernabilidad. https://www.instantaneas.tic.bo/2025/09/12/politica/fragmentacion-legislativa-bolivia-proximo-gobierno/
NUSO. (2025, 17 de agosto). Bolivia: el fin del ciclo «nacional-popular». https://nuso.org/articulo/Bolivia-fin-de-ciclo/
Wikipedia. (2024). Elecciones generales de Bolivia de 2025. https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_generales_de_Bolivia_de_2025






















































































