Además de evidenciar una reducción en la tasa de fecundidad, la más reciente Encuesta de Demografía y Salud (Edsa) 2023 muestra aún diferencias en este aspecto entre mujeres de acuerdo con el nivel de educación, así como área habitada e ingresos.
Los datos presentados hasta el momento reflejan que, mientras en el área urbana la tasa global de fecundidad —es decir la cantidad de hijos por mujer— en 2023 llegó a 1,9, la del área rural es más elevada y llegó a 2,9.
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Viendo los datos con el paso de los años, si bien en tanto el área rural como urbana las tasas han ido en una reducción paulatina, siempre se ha observado que las tasas en el área rural son superiores a las que presenta la urbana. (Revisar infografía).

Una brecha también se observa cuando el Edsa realiza un análisis entre la cantidad de hijos por mujer de acuerdo con el nivel de ingresos económicos.
DIFERENCIA
“Encontramos que, mientras nos encontremos en un quintil de ingreso más bajo, el número de hijos nacidos vivos va aumentando”, indicó el director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Humberto Arandia.
Cuando se observa el apartado por quintiles de riqueza, en nacimientos, bajo el indicador de mujeres entre los 15 y 49 años, se nota que quienes están en inferior tienen una tasa de fecundidad de 3,4, muy alejada del 1,2 que quienes están en el superior. (Revisar infografía)

Una gran diferencia también se observa en cuanto al nivel de educación de la mujer, que cuando era ninguno correspondía a una tasa de fecundidad de 4,1, mientras que en el superior llega solo a 1,4 hijos por mujer.
“En base a evidencia empírica, podemos hablar de que la tasa global de fecundidad muestra una relación clara y directa entre lo que es el nivel de educación y el nivel de riqueza. El orden de causalidad y el orden de dichas variables tiene que ser sujeto a un estudio mucho más profundo”, afirmó el director.
No obstante, Arandia destacó que algo que el Edsa también mostró es que subió la mediana de educación de las mujeres.
“A lo largo del tiempo ha ido aumentando la mediana de años de educación de las mujeres, excelente resultado desde el punto de vista de empoderamiento de las mismas, lo cual también ha hecho que la tasa de fecundidad disminuya”, dijo.
HIJOS POR MUJER
Las diferencias igual se observan en cuanto a las edades, sobre todo en mujeres jóvenes, que ahora tienen menos hijos que en años pasados.
“Encontramos que la disminución más fuerte se da entre los rangos de edad de 15 a 34 años. Por ejemplo, las mujeres comprendidas entre 30 y 34 años, en el año1998 tenían 165 por cada 1.000 mujeres, en cambio ahora esto llega solo a 92”.
Con esta baja progresiva en su tasa de fecundidad, Bolivia ha ingresado en un ritmo que es mundial. Incluso en países de Europa y Asia se ven cifras más disminuidas. Aunque antes el país mostraba cifras más altas, ahora se ha puesto en un ritmo similar con su tasa de 2,1 hijos por mujer, según el último Edsa.
“Si comparamos los datos de Bolivia con otros países seleccionados, como en este caso son Brasil, Ecuador, Honduras y Chile, encontramos que en el año1994 existía una gran brecha en la tasa global de fecundidad entre países, pero en el 2023 se observa una especie de convergencia en torno a la tasa de reemplazo o niveles relativamente inferiores”, dijo Arandia.





















































































