El esquema regular de vacunación contra el sarampión consta de dos dosis: la primera a los 12 meses de edad y la segunda a los 18 meses. Sin embargo, en el país, por la emergencia sanitaria, se recomienda aplicar la segunda dosis un mes después de la primera para una protección más rápida.
“La primera dosis de la vacuna SRP (sarampión, rubéola y paperas) se administra al año de vida. La segunda dosis, que normalmente se aplica a los 18 meses, se ha adelantado al mes siguiente por la epidemia actual”, explicó el director general de Epidemiologia del Ministerio de Salud, Freddy Armijo.
El funcionario recordó que la vacunación es la medida más efectiva contra el sarampión, disponible sin costo en todos los centros de salud del país.
Señaló que cada año, el Gobierno nacional implementa estrategias para promover la inmunización y evitar que los niños queden fuera del esquema. Además, propone mecanismos para incentivar las campañas de inmunización. De esa forma se busca evitar que los niños escapen del esquema de vacunación.
Este año, por la emergencia sanitaria, se tomó la determinación de inocular con la segunda dosis al mes de recibir la primera.
Armijo señaló que la vacuna brinda una protección del 99% siempre que se completen las dos dosis.
INMUNIZACIÓN
Por ello, recomendó a los padres de familia llevar a sus hijos al cumplir el primer año y asegurar la segunda dosis. Si un niño menor de cinco años recibió solo la primera dosis, aún puede completar su inmunización.
En los próximos días, Bolivia recibirá un nuevo lote de vacunas de países vecinos. “Se ha gestionado, mediante el Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)”, señala una nota institucional.
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Con la llegada de más dosis, se ampliará la cobertura a otros grupos etarios. Actualmente, la campaña prioriza a niños de 1 a 5 años de edad, por ser los más vulnerables a complicaciones como diarrea severa y fiebre alta.
Desde el Ministerio de Salud, piden a los padres verificar el carnet de vacunación de sus hijos y acudir a los centros de salud para garantizar la inmunización contra el sarampión.



















































































