El juicio oral contra los exprovinciales jesuitas Ramón Alaix Busquets (83) y Marcos Recolons de Arquer (81), acusados de encubrir los abusos sexuales cometidos por el sacerdote Alfonso Pedrajas Moreno, conocido como el “Padre Pica”, se reinstaló este lunes en Cochabamba.
Se trata del primer proceso penal en Bolivia contra altos mandos de la Compañía de Jesús por su presunta participación en la protección de un abusador sexual dentro de la Iglesia Católica.
“Comenzó un juicio histórico, pues se sentó en el banquillo de acusados a altos cargos que sabían minuciosamente de los casos y por cuya responsabilidad la Fiscalía pidió una sentencia condenatoria. (Este lunes) será una jornada intensa «, dijo el vocero de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes, Pedro Lima, en Bolivia Tv.
Los acusados comparecen ante el Juzgado de Sentencia Penal Anticorrupción y contra la Violencia hacia las Mujeres N° 4, de Cochabamba. Las audiencias se desarrollan bajo reserva judicial, con presencia de testigos de cargo y descargo.
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Juicio
Alaix y Recolons dirigieron la orden jesuita en Bolivia durante las décadas en que ocurrió la mayoría de los abusos. Recolons fue provincial entre 1993 y 1999, y Alaix entre 1999 y 2007.
Según la acusación formal, ambos conocieron las denuncias contra Pedrajas y no informaron a la justicia, incurriendo en encubrimiento.
El proceso judicial se basa en el diario personal de Pedrajas, publicado en 2023, donde el sacerdote admitió haber abusado de al menos 85 menores entre 1972 y 2000, la mayoría en el internado Juan XXIII de Cochabamba. Las víctimas eran estudiantes becados de escasos recursos, seleccionados por su alto rendimiento académico en el sistema Fe y Alegría.
La Fiscalía solicitó una sentencia condenatoria y la defensa de las víctimas confía en que el proceso siente un precedente para otros casos similares.


















































































