El Observatorio de Género de la Coordinadora de la Mujer y otras organizaciones defensoras de los derechos humanos denunciaron cinco casos de acoso y violencia política expresados en discursos de odio y ataques sistemáticos a través de redes sociales y medios de comunicación contra candidatas en las elecciones.
El primer caso identificado vincula a Eva Copa Murga, actual alcaldesa de El Alto y en su momento candidata a la presidencia por el Movimiento de Renovación Nacional (Morena).
Según el documento, Copa fue víctima de “violencia digital sistemática que cosifica su cuerpo, expone su vida íntima e incita a hacerle daño”.
Entre las expresiones que identificó el estudio de caso realizado por las organizaciones, resaltan “palabras que trascienden el discurso violento y caen en la incitación a la violencia política, con llamados a dañarla”.
Dicen que enfrentó “una ridiculización constante” y dudas sobre su capacidad de gobernar asociadas a su vida personal, a su género y edad. Su clase y etnicidad con el uso de términos como “imilla” o “campesina” en el marco de discursos discriminatorios.
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Acoso y violencia
Otro caso involucra a Karla Robledo Guardia, excandidata a senadora suplente por Alianza Unidad, quien también fue blanco de expresiones de violencia política con frases que menosprecian su preparación y hacen énfasis en sus vínculos familiares.
El tercer caso se refiere a la candidata a diputada plurinominal de Cochabamba por Alianza Unidad, Toribia Lero Quispe. Sobre quien identificaron “una narrativa de deslegitimación con una fuerte carga racista y sexista”.
El cuarto caso corresponde a Mariana Prado Noya, candidata a vicepresidenta por Alianza Popular, quien enfrentó –según el monitoreo— “acoso y violencia política con el objetivo de desacreditar su capacidad política y su imagen como mujer”.
El último se refiere a Susana Bejarano Auad, candidata a senadora de La Paz por Alianza Popular. Un patrón de agresión basado en insultos, descalificaciones emocionales y moralistas. Con estereotipos sexistas orientados a descalificar su vida privada y sus vínculos familiares y de pareja.
Entre las organizaciones que participaron en el monitoreo se encuentran la Red Coordinadora de la Mujer, Red Observa Bolivia y la Plataforma Ciudadana por el Acceso a la justicia y los derechos humanos.
Tania Sánchez, directora de la Coordinadora de la Mujer, señaló que los datos extraídos se basan en el primer reporte semanal del Observatorio de Género. Se trata de una tarea que se seguirá haciendo durante todo el proceso electoral.
Datos
El trabajo se realizó en el periodo comprendido entre el 7 y 28 de julio de esta gestión en las plataformas de Facebook, X (antes Twitter). Así como TikTok, Instagram, YouTube y en medios de comunicación.
Los resultados evidencian que las formas más comunes de agresión son: desprestigio, insultos y ridiculización (30%), descalificación o desvalorización (27%). Ataques que reproducen estereotipos de género (25%). También mensajes de odio, racismo, amenazas, hostigamiento (16%) y violencia vicaria (2%).
Las organizaciones defensoras de derechos humanos piden al Ministerio Público actuar a instancia de parte e iniciar las investigaciones que correspondan.



















































































