Con cielos nublados, sol a pleno, viento o frío, millones de bolivianos detuvieron este domingo sus actividades para una máxima responsabilidad: el voto. Desde temprano, los notarios electorales empezaron a preparar las mesas de sufragio, que con el paso de las horas se llenaron de votantes.
En redes sociales la experiencia quedó plasmada. Videos de jurados saliendo antes de las 06.00, incluso cuando el sol no se asomaba, se replicaron en redes sociales. La responsabilidad impulsó a jóvenes y adultos a cumplir con este servicio para recibir las papeletas y empezar a preparar todo.
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A las 08.00, cuando el sol ya disipaba el frío de la mañana, oficialmente la jornada empezaba en el territorio nacional. Los jurados electorales estuvieron en sus puestos y la población empezó a llenar los recintos.
BOLIVIANOS
“La votación ha iniciado de manera normal, tranquila, por ahora. Ya vinieron varias personas a votar”, contó el presidente de la mesa 1 del colegio Hugo Dávila de la ciudad de La Paz, en la cobertura realizada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
En la sede de gobierno, la jornada empezó fría, pero pese a ello la gente fue desde temprano a sufragar. Con el paso de las horas, las filas crecieron y los votos se multiplicaron en el territorio nacional, en una jornada calificada como tranquila por el TSE.
Y es que este día se vivió para muchos en familia. Padres con sus niños e incluso con sus mascotas aprovecharon la jornada para salir de la rutina.
“Ya votamos y ahora nos vamos a tomar unos helados con los niños, aprovechando que no hay auto sacaron sus bicicletas”, contó Víctor, uno de los votantes en el colegio Luis Espinal de la zona de Pasankeri de la ciudad de La Paz.
Las opciones para comer y divertirse no faltaron. Este gran movimiento de personas en colegios que se habilitaron como recintos electores se convirtió también en una gran oportunidad de comercio para varias personas.
VOTACIÓN
En inmediaciones del colegio Luis Espinal se instalaron puestos con variedad de platos, desde chicharrón hasta lechón y trucha se ofertaron para el gusto de quienes salían de votar. Uno que otro comerciante también se animó a sacar algunos productos para vender.
Similar situación se vivió en la zona de Alto Obrajes de La Paz y en otros puntos del país, donde abundó la oferta de productos. Servicios también se ofrecieron muy acordes a la ocasión, con estuches y plastificados desde Bs 1 para proteger el certificado de sufragio, documento que será controlado en los siguientes meses.
Mientras la jornada electoral llegaba a su fin, para muchos empezaron las prisas. El voto se recibió en los recintos hasta las 16.00. Pasada esta hora, dentro de las unidades educativas, el trabajo siguió con jurados contando voto a voto; mientras que en las calles las familias disfrutan del final del domingo.
Luego, cuando el sol vuelva a despedirse, empezará el momento de conocer resultados. En miles de casas del país y fuera de las fronteras, los más de siete millones de habilitados aguardarán ansiosos los primeros informes del TSE para conocer al nuevo gobierno.
Una nueva fiesta democrática se ha vivido en Bolivia.



















































































