El precio del oro se acerca a un nuevo máximo histórico impulsado por la incertidumbre económica y política en Estados Unidos, en un contexto donde el banco central estadounidense, la Reserva Federal (Fed), enfrenta un futuro incierto que impacta las emociones de los inversionistas y la dinámica de los mercados.
Al cierre del viernes, el precio spot del oro subió un 0.8%, alcanzando los $us 3,445.87 por onza, en camino a registrar su mejor mes desde abril. Por su parte, los futuros del oro en Estados Unidos incrementaron un 1.1% para llegar a los $us 3,513.50 por onza, quedando a solo $us 20 de un nuevo récord histórico. Este repunte refleja la combinación de factores económicos y geopolíticos que están favoreciendo al metal precioso, tradicionalmente considerado un refugio seguro en tiempos de incertidumbre.
Impulso al oro
Un dato económico clave que sustenta esta tendencia es la persistencia de la inflación en Estados Unidos. El índice de gastos de consumo personal, el indicador de precios preferido por la Fed, sigue muy por encima de la zona de confort de los responsables de la política monetaria. Sin embargo, al mismo tiempo, el gasto de los consumidores aumentó en julio a su mayor ritmo en cuatro meses, un signo de demanda saludable en la economía. Esta combinación ha llevado a los operadores a incrementar sus expectativas de una reducción de la tasa de interés en la reunión de septiembre de la Fed, elevando la probabilidad de un recorte de 25 puntos base a un 89%, desde el 85% previo al anuncio de los datos.
Un recorte de tasas favorece al oro, que no ofrece rendimiento por interés, haciendo que los inversores busquen ingresos en activos alternativos como el metal amarillo. Además, el debilitamiento del dólar estadounidense contribuye a la demanda del oro, ya que un dólar más débil hace que el oro sea más barato para otros compradores internacionales. El dólar está en camino a registrar una caída mensual del 2%.
Tensiones en EEUU
Entre otros factores que fortalecen al oro están las preocupaciones sobre la independencia de la Fed, tras el controvertido despido de la gobernadora Lisa Cook por parte del presidente Donald Trump. La medida ha generado un proceso judicial que podría revertir la decisión, agregando una capa más de incertidumbre institucional en Washington. Según analistas, este contexto de incertidumbre política y económica está atrayendo flujos hacia los fondos cotizados en oro (ETFs), que recibieron casi 15 toneladas en los últimos dos días.
Asimismo, expectativas de compras adicionales de oro por parte de bancos centrales en septiembre suman soporte al mercado. El oro, considerado el activo refugio por excelencia en tiempos de crisis, acumula un incremento de más del 30% en lo que va del año, incluyendo un máximo histórico alcanzado en abril cuando tocó los $us 3,500 por onza.
Expertos del sector señalan que, aunque la tendencia positiva del oro se mantiene, las subidas por encima de los $us 3,400 podrían tener limitaciones debido a la dinámica de mercado y al comportamiento de los inversionistas.



















































































