El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en mayo una variación positiva de 2,13%, impulsada principalmente por el incremento en los precios de alimentos básicos como la carne de res, el tomate, la carne de pollo, la zanahoria y el plátano; informó el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Con este resultado, la inflación acumulada en los primeros cinco meses de 2026 alcanzó el 2,62%, mientras que la variación registrada en los últimos 12 meses se situó en 12,51%, reflejando las presiones que continúan afectando el costo de vida de las familias bolivianas.
De acuerdo con el reporte oficial, la carne de res sin hueso fue el producto con mayor incidencia en el incremento general del índice, registrando una variación de 6,73% y aportando 0,38 puntos porcentuales a la inflación mensual. Le siguieron el tomate, cuyo precio aumentó 56,93%, la carne de pollo con un incremento de 8,57%, la carne de res con hueso con 7,49% y la zanahoria, que registró una subida de 42,44%.
El plátano, guineo o banano también presentó una importante variación positiva de 19,93%, consolidándose entre los alimentos que más influyeron en el comportamiento de los precios durante mayo.
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Inflación
En contraste, algunos productos y servicios registraron reducciones de precio. Entre ellos destacan el transporte interdepartamental en ómnibus o flota, la pasta dental, los calzados deportivos, el champú en frasco, el arroz y los desodorantes, aunque su incidencia en el índice general fue menor y no logró compensar el fuerte aumento observado en los alimentos.
El análisis por divisiones muestra que la mayor presión inflacionaria provino del rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró una variación de 6,05%, convirtiéndose en el principal factor del incremento del IPC. También se observaron aumentos en alimentos consumidos fuera del hogar, salud, bebidas alcohólicas y tabaco, comunicaciones, vivienda y servicios básicos, recreación y cultura, además del transporte.
Por el contrario, las divisiones de bienes y servicios diversos, educación, prendas de vestir y calzados, así como muebles y servicios domésticos, registraron variaciones negativas durante el mes.
Los resultados reflejan el peso que tienen los alimentos en la estructura de consumo de los hogares bolivianos y cómo las fluctuaciones en los precios de productos básicos pueden incidir de manera significativa en la inflación nacional. El comportamiento registrado en mayo confirma que los productos de la canasta familiar continúan siendo los principales determinantes de la evolución de los precios en el país.





















































































