El Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua convocó a una reunión la tarde de este miércoles a la Confederación Nacional de Panificadores Artesanos de Bolivia (Conapabol), federación que se beneficia de los insumos subvencionados por el Estado.
Aunque en la convocatoria no se adelanta los temas que se abordará, se prevé que el Gobierno comunique su decisión sobre la continuidad o no de la subvención a insumos como harina, azúcar, manteca y levadura.
De acuerdo con el ministro del área, Oscar Justiniano, el Estado gasta Bs 400 en adquirir un quintal de harina, pero lo distribuye a los panificadores de la Conapabol en Bs 109, lo que representa un alto costo para el Gobierno.
Subvención
Sin embargo, esta medida permite que el pan de batalla se comercialice en Bs 0,50 la unidad, pues el 80% del producto se encuentra subvencionado, aunque en las últimas semanas su elaboración disminuyó debido a los retrasos en las entregas de los insumos.
Desde la Conapabol advirtieron que, sin subvención, la unidad de pan podría costar por encima de Bs 1, lo que representaría un cambio significativo para las familias de bajos recursos. No obstante, Rubén Ríos, secretario ejecutivo de esa federación, considera que es la medida que se debe asumir, pues los constantes retrasos por parte de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) perjudican el trabajo de los panificadores.
El martes, el Gobierno ya se reunió con los panificadores independientes, quienes garantizaron la comercialización del pan de batalla en Bs 0,70, debido a que en las últimas semanas hubo una disminución en los costos de producción.
Por el momento, las autoridades no adelantaron si levantarán la subvención, si la reducirán o si la mantendrán, pero el ministro Justiniano dejó entrever que esta política ocasionó un sistema de corrupción dentro de la última gestión




















































































