En un nuevo capítulo de tensiones entre los otrora aliados, Evo Morales arremetió este domingo contra el gobierno de Luis Arce, cuestionando su estrategia económica y su tendencia a responsabilizar a otros sectores por la crisis económica que atraviesa el país.
Durante su programa en radio Kawsachun Coca, Morales rechazó la política de solicitar créditos internacionales y aseguró que esta práctica contrasta con su gestión. Además, reveló que el actual mandatario fue siempre reacio con políticas de nacionalización y de bonos sociales.
«Lucho (Arce) se opuso a la nacionalización de recursos, pero cuando yo fui presidente no dudé en ejecutarla. Tampoco comparto su idea de que la economía se solucione con préstamos o limosnas externas», declaró Morales, en referencia a los créditos gestionados por el Órgano Ejecutivo que actualmente están estancados en la Asamblea Legislativa.
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Crisis
Según el Gobierno, son más de $us 1.667 millones que están a la espera de ser aprobados por los legisladores.
El exmandatario centró sus críticas en un supuesto «paquete de mendicidad» que, en su criterio, el gobierno de Arce habría preparado para solicitar fondos al G-20, foro internacional integrado por 19 países y la Unión Europea.
«Nunca dependimos de la deuda externa. Es vergonzoso que ahora culpen a la Asamblea por no aprobar créditos y usar eso como excusa para problemas como el desabastecimiento de combustible», añadió Morales, aunque reconoció que el financiamiento externo es importante.
El exmandatario también reprochó que Arce atribuya la coyuntura económica a actores como comerciantes, la comunidad internacional, bloqueos y los productores, principalmente de Santa Cruz, sin asumir errores propios.
«Para él, todos son culpables menos su gobierno. Como dirigente, yo aprendí que reconocer fallos te fortalece», señaló, instando a la autocrítica que, en su criterio, no tienen Arce ni muchos de sus ministros.
Morales
Por ello, Morales reiteró que la gestión de Arce es una de las peores de la historia y que por eso el Gobierno no realiza encuestas sobre intención de voto de cara a las elecciones del 17 de agosto, porque sabe que el actual presidente no goza del apoyo de la población y es ampliamente desaprobado.
Pese a que todavía se debe definir oficialmente el binomio del Movimiento Al Socialismo (MAS), algunos sectores proclaman a Arce como candidato presidencial; mientras que Morales participará con el FPV, por lo que los otrora aliados podrían enfrentarse en las urnas en unos meses.





















































































