Representantes de Federación de Juntas Vecinales de la ciudad de La Paz condenaron el cerco que atraviesa la ciudad y el departamento de parte de organizaciones sociales que con este miércoles llevan adelante 34 días de movilizaciones y bloqueos de caminos. Por ese motivo pidieron al Gobierno aplicar el estado de excepción.
El presidente del ente vecinal, Jorge Paredes, condenó la asfixia económica y el secuestro que sufren las familias. Pues, debido a los bloqueos se quedaron sin alimentos y los hospitales sin insumos médicos, lo que arriesga la vida de centenares de pacientes.
“Se está impidiendo el paso de medicamentos, de oxígeno medicinal y combustibles. Se está arriesgando la vida de inocentes que nada tienen que ver con el conflicto. Los bloqueadores no tienen un poco de consideración. Piensan que los paceños somos causantes del desastre económico de nuestro país”, expresó el dirigente en conferencia de prensa.
Acotó que la demanda de la Central Obrera Boliviana (COB) ya no es social. Señaló que las movilizaciones se convirtieron en “un tinte político y atentado contra la democracia”.
Por esas razones, declararon también enemigo de los paceños a la COB y la Federación Tupac Katari, acusándolos como responsables de la situación de debacle que atraviesa la ciudad de La Paz.
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“Estado de excepción” gritaron los dirigentes de la Fejuve y advirtieron con posibles movilizarse para enfrentar los bloqueos. Calificaron a los movilizados de “enemigos de la familia paceña”, argumentando que las protestas perjudican el abastecimiento y atentan contra la economía de miles de hogares.




















































































