Durante la inauguración de Complejo Siderúrgico del Mutún, el presidente Luis Arce dijo que es una prueba de que el país puede alcanzar la industrialización para aprovechar mejor los recursos naturales que hay en el territorio nacional.
En criterio del Presidente, se trata de un tema de voluntad política; aspecto que, señaló, le faltó a gobiernos anteriores.
“Estamos mostrando al país que sí se puede industrializar el país, que eso depende de la decisión política, de un gobierno decidido a construir una economía sólida y diversificada; sin esa condición, no hay industrialización. Cuando hay un gobierno decidido a industrializar, se lo puede hacer”, afirmó el mandatario.
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Industrialización
Además, destacó que las comunidades cercanas al cerro del Mutún recibirán el 85% de regalías por la explotación de acero.
De acuerdo con Arce, pese a todos los intentos y promesas durante 60 décadas, solo su gestión fue capaz de cumplir la tarea de despertar al “gigante dormido” en referencia al Mutún, cuyas reservas de hierro son una de las más cuantiosas del mundo.
Destacó que este hecho beneficiará enormemente a la economía del país, pues el acero y todos sus derivados, utilizados principalmente en el rubro de la construcción, se encarecieron a nivel mundial. Por ello, la producción propia permitirá que el país se ahorro los costos de importación y la inflación proveniente de esos territorios.
La política de industrialización que impulsa su gestión, continuó Arce, permitirá al país resolver uno de los problemas de base de la economía boliviana, históricamente dependiente de insumos extranjeros.
Por ello, durante el acto, el mandatario adelantó que se implementará una segunda fase del Mutún para lograr sustituir el 100% de las importaciones y generar excedentes para la venta externa que permitirán la llegada de divisas.
Arce sostuvo que este camino, aunque sea el más largo, es el correcto para el país y es la obra de aquellos que aman Bolivia y buscan su desarrollo, por lo que aseguró que continuará con la industrialización hasta que le «falte el aire».




















































































