El Banco Central de Bolivia (BCB) prevé un incremento de $us 400 millones en sus Reservas Internacionales Netas (RIN) para este año, según anunció este viernes su presidente, Edwin Rojas, durante la rendición de cuentas de la gestión pasada.
Este crecimiento, que ya muestra avances, busca reforzar la capacidad de pago del país ante compromisos externos y sostener la subvención a los combustibles.
Rojas detalló que, tras cerrar diciembre de 2024 con RIN de $US 1.976 millones las reservas superaron los $us 2.000 millones a fines de febrero de 2025, marcando un hito en un contexto de restricciones financieras.
“Este incremento es un parámetro que debe tranquilizar a la población. Desde el BCB, hacemos esfuerzos para cumplir con las obligaciones del Estado”, afirmó.
El repunte de las RIN, activos líquidos que incluyen oro, divisas y derechos especiales de giro, se atribuye a una mayor disciplina fiscal y a la estabilidad en las exportaciones de gas y minerales.
Sin embargo, Rojas reconoció que la falta de aprobación de créditos externos por la Asamblea Legislativa complicó el flujo de divisas: “No recibimos recursos externos, lo que obligó al país a usar reservas para cubrir deudas”.
Actualmente, más de $us 1.600 millones se encuentran a la espera de aprobación en la Asamblea, en 14 proyectos de financiamiento externo.
Pese a esto, el BCB mantuvo su política de subsidios a carburantes, que demanda cerca de $us 1.200 millones anuales, evitando desabastecimiento y presiones inflacionarias.
Rojas enfatizó que las RIN son vitales para respaldar préstamos internacionales y garantizar la solvencia económica de Bolivia en mercados globales.
Las RIN bolivianas cayeron a mínimos históricos en 2023 (alrededor de $us 1.500 millones), pero la gestión 2024 marcó un punto de inflexión con una recuperación del 32%. Para este año, el BCB proyecta que el crecimiento se sostenga gracias a una mayor recaudación tributaria.
Asimismo, se apunta una recuperación en las exportaciones de gas a Brasil y con Argentina utilizando los gasoductos bolivianos para transportar sus excedentes al mercado brasileño.
Asimismo, en el control de importaciones se espera una reducción del 15% en compras de bienes suntuarios.
Mientras el Gobierno celebra la tendencia alcista, el desafío será mantenerla en un escenario global volátil, con precios de commodities fluctuantes y presiones geopolíticas que podrían afectar el flujo de divisas





















































































