El gerente de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), Franklin Flores, informó este jueves que la subvención estatal a la harina para la elaboración del pan de batalla supera los Bs 1.000 millones anuales. Afirmó que la empresa estatal cumple rigurosamente con la entrega de insumos a los panificadores y cuestionó el paro iniciado por el sector.
“Los panificadores reciben casi 120 bolsas de 50 kilos al mes y, al sumar, eso representa un monto significativo. Solo en harina, la subvención estatal sobrepasa los 1.000 millones de bolivianos por año”, precisó Flores en conferencia de prensa.
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Subvención
El viceministro de Defensa de los Derechos del Usuario y del Consumidor, Jorge Silva, indicó por su parte que la subvención diaria a cada panificador es de Bs 1.500. Por lo que, en un mes, el Estado destina más de Bs 45.000 en un trabajador del sector.
“Se está subvencionando a cada panificador 1.504 bolivianos por día. Al mes se está subvencionando a cada panificador 45.120 bolivianos”, explicó. Nuevamente, estos datos solo son tomando en cuenta la subvención de la harina.
De acuerdo con la gerente de Comercialización de Emapa, Gabriela Pareja, hay 1.996 asociados en el convenio entre el Gobierno y el sector panificador. En promedio, cada uno de ellos se beneficia de cuatro quintales de harina de subvención.
Al mes, la estatal distribuye aproximadamente 180.000 quintales de harina con precio de subvención.
Insumos
Según Flores, si se tomarán en cuenta los otros insumos que se subvencionan, azúcar, levadura y manteca, los beneficios para los panificadores serían mayores.
Explicó que la harina en el mercado abierto e internacional se adquiere en más de Bs 485, pero a los panificadores asociados se les vende en Bs 109. El quintal de azúcar Emapa les vende a Bs 26, pero sin el convenio cuesta Bs 290. De igual manera, la caja de 16 kilos de manteca se cotiza en el mercado a Bs 420, pero la estatal la oferta a Bs 28. Asimismo, la levadura se adquiere en el mercado abierto a Bs 275 y a Bs 23 por parte de Emapa.
El objetivo es que el pan de batalla se comercialice a Bs 0,50 la unidad y con un peso mínimo de 60 gramos.
Pese a la subvención, los panificadores cumplen su primera jornada de bloqueo y éste se podría alargar hasta el viernes. Denuncian que hay un retraso en los insumos.
Silva, por su parte, dijo que la medida de presión es injustificada y considera que no obedece a intereses económicos o sociales, sino políticos.
Pareja indicó que Emapa reducirá la entrega de insumos por los días no trabajados en la próxima distribución.





















































































