Personal técnico y legal de la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) realizó una inspección in situ en la represa Incachaca, en el departamento de La Paz, tras denuncias sobre presuntas actividades mineras ilegales en sus alrededores, según un reporte institucional.
Durante la verificación, los funcionarios identificaron bocaminas, compresoras, socavones, pozas precarias con geomembranas sin estándares de seguridad, buzones metálicos y construcciones de ladrillo que resguardaban generadores eléctricos, todos elementos propios de una operación minera.
“Al momento de la inspección no se encontraron personas trabajando; sin embargo, algunas personas que dijeron ser cuidadores informaron que los trabajadores habían suspendido actividades”, indicó la AJAM.
AJAM
El operativo, realizado el lunes, permitió establecer que en el área inspeccionada existen derechos mineros preconstituidos, es decir, exconcesiones mineras convertidas en Autorizaciones Transitorias Especiales (ATE) antes de la promulgación de la Ley 535 de Minería y Metalurgia en 2014.
Estas autorizaciones corresponden a las cooperativas Aurífera Santa Albertina Kinkillosa Ltda., Triunfo Somet Ltda. y Santa Progreso Calancha Ltda., cuyos derechos mineros continúan vigentes, pero cuyo ejercicio —según la AJAM— debe cumplir las normativas ambientales.
Por esa razón, la entidad solicitará a las autoridades ambientales competentes (Gobernación, municipio o Ministerio de Medio Ambiente y Agua) la verificación de la documentación ambiental otorgada a los operadores y el cumplimiento de las competencias de fiscalización ambiental correspondientes.
La AJAM reafirmó su compromiso con la protección de los recursos minerales y del medio ambiente, subrayando que su labor busca garantizar que toda actividad minera se realice dentro del marco legal y técnico establecido.
“Los recursos minerales son de propiedad del pueblo boliviano. Por ello, coadyuvaremos con la información necesaria a las autoridades ambientales que la requieran”, puntualizó la institución.
La inspección a la represa Incachaca —una de las principales fuentes de agua potable de La Paz— se produce en medio de crecientes denuncias de actividades mineras no reguladas en zonas sensibles, que podrían afectar los ecosistemas y la seguridad hídrica del departamento.





















































































