La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) advirtió sobre los efectos acumulados de los bloqueos registrados en el país y afirmó que, tras 47 días de interrupciones en las rutas, no habrá una reactivación económica ni futuro si las carreteras permanecen bloqueadas.
La Entidad volvió a manifestar que la crisis económica ya se refleja en el cierre de pequeñas empresas, inversiones paralizadas y pérdidas para productores y emprendedores.
A través de un pronunciamiento, la institución señaló que los cortes de vías generan una serie de consecuencias que afectan tanto al sector productivo como a las familias bolivianas, entre ellas cargas varadas, incumplimiento de contratos y el colapso de cadenas logísticas.
“La crisis tiene nombre propio. Pequeñas empresas que ya cerraron, inversiones frenadas en seco, cargas varadas y contratos incumplidos”, expresó la entidad.
Cainco sostuvo que los daños que provocan las restricciones al tránsito dejarán obligaciones pendientes que deberán ser asumidas por distintos actores económicos, especialmente productores, empresarios y emprendedores que vieron afectadas sus actividades.
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Reactivación
Entre los perjuicios identificados, mencionó pérdidas en cosechas, incumplimientos contractuales y capital inmovilizado, factores que impactan directamente en la capacidad productiva y financiera de diversos sectores.
La organización empresarial sostuvo que la recuperación económica dependerá de la normalización de la circulación de mercancías, el suministro de combustibles y la reactivación de la actividad productiva, elementos que consideró indispensables para generar empleo y brindar certidumbre a los sectores económicos.
«No habrá abastecimiento sin combustible. No habrá empleo sin producción. No habrá reactivación sin rutas abiertas. Y no habrá futuro mientras trabajar sea una carrera de obstáculos», prosigue el comunicado.
Asimismo, advirtió que la reactivación económica requerirá esfuerzos adicionales una vez superada la coyuntura, aunque enfatizó que cada día de paralización incrementa los costos para empresas y familias.
Cainco señaló que cuando las rutas permanecen bloqueadas, la carga detenida y el abastecimiento interrumpido; las empresas enfrentan una situación de fuerza mayor que demanda medidas excepcionales, flexibilidad y respaldo institucional para mitigar sus efectos.
En ese contexto, remarcó que la prioridad inmediata debe ser el restablecimiento total de la transitabilidad en las carreteras del país.





















































































