La economía argentina presentó un panorama de luces y sombras en el segundo trimestre de 2025, según los datos oficiales divulgados esta semana por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Mientras el Producto Interno Bruto (PIB) registró un sólido crecimiento interanual del 6,3%, la actividad económica mostró una leve contracción del 0,1% respecto al trimestre anterior, evidenciando la volatilidad que aún caracteriza la recuperación económica del país.
La contracción intertrimestral se explica principalmente por el descenso de las exportaciones en un 2,2%, la caída del consumo privado en 1,1% y la reducción de la inversión en 0,5%. Este comportamiento contrasta marcadamente con las importaciones, que descendieron un 3,3%, reflejando una menor demanda interna de bienes extranjeros.
Sin embargo, la perspectiva cambia al analizar los datos interanuales, donde Argentina muestra signos robustos de recuperación. La inversión experimentó un notable crecimiento del 32,1%, mientras el consumo privado avanzó 9,9% y las exportaciones subieron 3,3%. Las importaciones también registraron un fuerte incremento del 38,3%, indicando una reactivación de la demanda interna.
Por sectores, la intermediación financiera lideró el crecimiento con un impresionante 26,7% interanual, seguida por hoteles y restaurantes (17%), construcción (10,6%) y comercio (10,3%). En contraste, la pesca sufrió una severa contracción del 42,2%, siendo el sector más afectado del período analizado. Los servicios de electricidad, gas y agua también mostraron descensos, aunque de menor magnitud.
El INDEC informó que el PIB argentino acumuló un crecimiento del 6,1% en el primer semestre del año, alineándose con las estimaciones gubernamentales que proyectan un incremento del 5,4% para todo 2025. Estos números sugieren que la economía argentina está consolidando una tendencia positiva tras los difíciles ajustes implementados en trimestres anteriores.
Límites máximos
Paralelamente a la publicación de las cifras del PIB, el mercado cambiario argentino experimentó días de alta tensión. El dólar oficial alcanzó por primera vez desde abril el límite superior del esquema de bandas implementado tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), obligando al Banco Central de la República Argentina (BCRA) a intervenir con ventas por $us 53 millones.
El dólar mayorista, utilizado principalmente para operaciones de comercio exterior, tocó el «techo» de las bandas antes de cerrar en 1.471,4 pesos por unidad. En el mercado minorista, la divisa estadounidense finalizó en 1.489,9 pesos, mientras que en el Banco de la Nación Argentina osciló entre 1.474,5 y 1.485 pesos.
Así, las reservas internacionales del BCRA descendieran $us 98 millones, situándose en un total de $us 39.777 millones.




















































































