A pesar de los aranceles más altos desde la década de 1930, el déficit comercial de bienes de Estados Unidos alcanzó un récord de 1,24 billones de dólares en 2025. La cifra evidencia los límites de la estrategia proteccionista del presidente Donald Trump.
Aunque el déficit total (incluyendo servicios) se redujo marginalmente a $us 901.500 millones, la cifra sigue siendo una de las más altas registradas desde 1960. El déficit de bienes se amplió un 2% respecto a 2024. En diciembre aumentó un 32,6%, revelando que la ofensiva arancelaria de la administración no ha logrado sus objetivos anunciados.
Aranceles
Economistas advierten que el problema radica en factores estructurales más profundos. «Tras todos los titulares sobre aranceles y las fluctuaciones en los datos, el déficit comercial apenas se movió en 2025», afirmó Oren Klachkin, economista de Nationwide Financial Market. «Los aranceles no son la clave para cambiar la balanza comercial general», complementó Erica York, de Tax Foundation.
El comercio simplemente se reorientó. Mientras el déficit con China cayó drásticamente, los déficits con Taiwan y Vietnam alcanzaron máximos históricos. Chad Bown del Peterson Institute advierte que «las crecientes brechas con Taiwán y Vietnam podrían ponerlos en la mira este año. Dependerá si Trump se concentra más en el desbalance de las cifras comerciales».
Esta persistencia del déficit tiene implicaciones globales críticas. Los mercados emergentes enfrentan volatilidad en inversiones y cadenas de suministro inciertas. El déficit estadounidense impulsa enormes flujos de capital internacional que alteran mercados de divisas y tasas de interés en economías en desarrollo.
Expertos señalan que EEUU mantiene su demanda de bienes importados, con o sin aranceles.



















































































