SpaceX salió oficialmente a bolsa el pasado viernes. La empresa vendió 556 millones de acciones a un precio inicial de $us 135 por acción, en la mayor salida a bolsa de la historia. La oferta recaudó $us 75.000 millones, cifra que pulveriza el récord anterior de Saudi Aramco en 2019. La valuación quedó en $us 1,77 billones, lo que la ubicó de inmediato entre las mayores empresas de Estados Unidos.
El debut fue fuerte pero algo por debajo de las indicaciones previas: las acciones abrieron en $us 150, un 11% sobre el precio de colocación, por debajo de la marca inicial indicada de $us 171, y subieron de inmediato hasta un máximo intradía de $us 168,40.
SpaceX registró ingresos por $us 18.674 millones en 2025, un crecimiento de 33%, pero cerró el año con pérdidas netas cercanas a $us 4.937 millones por las fuertes inversiones en Starship, inteligencia artificial e infraestructura espacial.
La composición del negocio es un mosaico. Starlink es la joya del grupo: generadora de caja y con ingresos por $us 11.400 millones en 2025. El negocio de lanzamientos (Falcon, Dragon, Starship) factura alrededor de $us 4.000 millones pero pierde a nivel operativo por el gasto en investigación y desarrollo. Y xAI (Grok) es la apuesta de mayor crecimiento, pero también la que más presiona las cuentas.














































































