Cómo no pensar en la letra y la melodía de Hymne à l’amour, escrita por Édith Piaf y con música de Marguerite Monnot, una creación sobre el amor y el dolor. En Chanson Française, el más reciente poemario de la poeta y diva boliviana Leonel Inti, se irrumpe como una canción de amor desobediente, criolla, sensual y multilingüe que explora la identidad, la pertenencia. Su título evoca las suaves y trágicas melodías del cabaret francés, pero lo que se despliega en sus páginas es una sinfonía de deseo homoerótico bien boliviano, una celebración del amor no normativo y de la disidencia sexual como acto poético y político. Leonel Inti no solo le canta al amor, sino que lo invoca como forma de resistencia, como performance, como un grito y una caricia.
Leonel Inti se describe como “paceñx, amante de los tacones y fiel creyente en las palabras como medio de protesta. Escritor con facilidad de despotricar y desnudar sus pensamientos en sus letras y poemas. Maricón y activista que reivindica sus derechos por encima de cualquier conservadurismo. Diva de la poesía paceña y diva de los Andes, absolutamente política, irreverente, rebelde y contrario a cualquier heteronorma patriarcal”.
Si bien el poemario se defiende solo ante una primera lectura, es importante también conocer a la voz creadora. “Leonel es la diva andina indiscutible de la poesía, no solo brilla, sino que es una voz necesaria para esta generación”, describe Andrés Mallo, director de la organización Diversa en Bolivia.
“El libro es reminiscencia de una canción, de un himno al amor, un amor que todo lo entrega, hasta dejar a vacío al enunciador: ‘(si tú me lo pidieras) iría hasta el fin del mundo/ me pintaría el pelo de rubio/ si tú me lo pidieras’, la letra de Édith Piaf. Pero esos versos de la canción chocan y juegan con las palabras de Leonel Inti: las luces del escenario, la posición de una ‘diva’ no poeta, en contraste a Lady Gaga, por ejemplo. Es por eso que en los textos se produce un ‘estrellarse’, un quiebre, una caída, el fracaso, la frustración y la violencia de la colisión de fronteras, de cuerpos, de lenguas, de palabras…”, prologa la poeta Jessica Freudenthal Ovando.
Canción hecha verso libre —en el sentido más amplio de la expresión— coquetea con el caos y la armonía, mezclando el español con el inglés y el francés, en una estrategia deliberada que subvierte la lógica del monolingüismo literario. El resultado es un lenguaje híbrido, una lengua bastarda que no pide permiso, que se atreve a mezclar los idiomas del colonialismo con los del deseo. No es cosmopolitismo vacío ni llana afectación estilística: cada lengua entra en escena como portadora vivencial de una determinada carga erótica, política y emocional.
Leonel Inti utiliza estos recursos para componer una cartografía del amor marica en clave confesional, a veces etérea, a veces explícita, que a ratos remite los textos más viscerales de Jean Genet o a la irreverencia amorosa de Pedro Lemebel, como para hacer algún paralelismo, pues estos textos tienen auténtica entraña. Y obviamente, todo el tiempo resuenan los ecos de la chanson francesa de Piaf.
El homoerotismo en Chanson Française marca el ritmo. Cuerpos y sentimientos en su más pura esencia se rozan, se besan, se deslizan por cada línea con la misma soltura con que las palabras cambian de idioma. La sexualidad es central no como provocación gratuita, sino como forma de enunciación: amar a otro hombre, desearlo, odiarlo, escribirlo, es en este libro una forma de insurrección frente a las normas y mandatos de género. La poesía de Leonel Inti no es simplemente una expresión del deseo, sino una afirmación de existencia: escribir desde el placer homosexual es también una manera de sobrevivir y transformar.
Uno de los rasgos más potentes de esta obra es la construcción de una voz poética que se desdobla entre lo íntimo y lo performático. Leonel Inti escribe como la diva, como la amante herida, como la reina del artificio, sí, pero desde la profundidad del amor y el deseo. Y es que el amor en Chanson Française no es un amor idealizado ni trágico: es físico, imperfecto, desmedido, cruel, oscuro, pero siempre celebrado desde la potencia de su diferencia.
En tiempos donde los discursos de odio y las regresiones conservadoras ganan terreno en Bolivia, Chanson Française se levanta ireverente como un libro necesario para ver dentro de nuestras almas y armar nuestra propia canción de amor. Con wasedades y todo.























































































