Los 4 Fantásticos nacieron en la década de los 60, cuando Marvel Comics era una pequeña casa editorial que publicaba cómics de terror. Martin Goodman, editor de Marvel, pidió a Stan Lee y Jack Kirby inventar un nuevo cómic que compitiera con el fenómeno de esos años: la Liga de la Justicia de América.
Así nacieron Los 4 Fantásticos, que en adelante se consolidarían como la Primera Familia de Marvel Comics. De ahí en adelante se instauró un nuevo género: el de los superhéroes con problemas. Pese al legado que instauró y el reconocimiento en el mundo de los cómics, el paso de la familia fantástica por el cine ha sido algo problemático. La siguiente retrospectiva analizará cada una de las adaptaciones cinematográficas que tuvo, la crítica que enfrentaron del público y especialistas del género. Este recorrido combinará fracasos comerciales, decisiones creativas muy discutibles hasta llegar a la nueva propuesta dentro del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM).
La película no estrenada de 1994: el proyecto fantasma de Roger Corman
Antes de que el Universo Cinematográfico de Marvel se convirtiera en un fenómeno de masas, el productor Roger Corman, en 1994, intentó llevar a los cuatro superhéroes a la gran pantalla bajo un acuerdo con la compañía alemana Constantin Film, quien, para no perder los derechos temporales que tenía, debía producir una película antes de 1992. De esta manera se contrató a Oley Sassone para ser el director. Con un bajo presupuesto de un millón de dólares y un calendario muy ajustado, el filme fue rodado en menos de un mes.
La historia fue muy fiel al origen clásico del grupo: un accidente en el espacio que les otorga poderes y les genera problemas hasta su enfrentamiento con Víctor Von Doom. A pesar de su fidelidad narrativa, casi todo el dinero de los recursos técnicos se fue para el traje de la Mole, dejando a los demás personajes con disfraces de carnaval y con una actuación muy amateur.
Una vez terminada la producción, la película no llegó a los cines ni a las videocaseteras familiares. Según revelaron los involucrados años después, incluido el propio Stan Lee, el filme nunca estuvo destinado para llegar a las salas. Solo se quería evitar perder los derechos de los personajes. Años después, el productor Bernd Eichinger confesó que ni los actores, el equipo técnico y parte de la producción desconocían que su trabajo no sería visto por el público. «Nunca debimos haber hecho esa película», afirmó Lee en una entrevista.
A pesar de que nunca pisó una sala de cine, la película ha sobrevivido al tiempo y se ha convertido en un material de culto gracias a las copias clandestinas en VHS y, posteriormente, en plataformas digitales.
En 2015, el documental Doomed! The Untold Story of Roger Corman’s The Fantastic Four, por medio de entrevistas al reparto, al equipo técnico y parte de la producción, se hizo un análisis más profundo de su elaboración, quedando al descubierto cómo esta obra es símbolo de una era en la que Marvel no era un gigante en el mundo del celuloide.
Actualmente, esta película no estrenada ocupa un lugar extraño en la historia de la familia fantástica y se convierte en un recordatorio de lo que fue el cine de superhéroes antes de las sagas con CGI, los universos compartidos y todo ese fenómeno cultural de los últimos 20 años. Es también un sinónimo de lo que pasa cuando los intereses empresariales subordinan a los derechos creativos.
Los 4 Fantásticos (2005): el intento comercial que no convenció a la crítica
Con el auge de los X-Men (2000) y Spider-Man (2002), la 20th Century Fox puso sus ojos en Los 4 Fantásticos y apostó por una superinversión. El resultado fue el estreno de Fantastic Four en 2005, bajo la dirección de Tim Story. La intención era lanzar una franquicia estable que tuviera como base cinematográfica el universo de Marvel Comics.
La selección de los actores apuntaba a llegar a un público joven y familiar: Ioan Gruffudd como Reed Richards (Mr. Fantástico), Jessica Alba como Sue Storm (La Mujer Invisible), Chris Evans como Johnny Storm (La Antorcha Humana) y Michael Chiklis como Ben Grimm (La Mole) fueron quienes asumieron el emblema de estos personajes. La trama fue muy similar a su origen; el villano a enfrentar era el empresario Víctor Von Doom (interpretado por Julian McMahon).
En lo comercial, el filme cumplió con las expectativas de los productores. Se empleó un presupuesto de 100 millones de dólares y se recaudaron más de 303 millones de dólares, lo que justificó que se pensara en una segunda parte. Sin embargo, para la crítica no fue una buena película. Rotten Tomatoes le dio un 28% de aprobación y una calificación de 4.7/10. Muchos críticos calificaron a la película de carente de una ambición narrativa que llevó a una dirección plana con efectos especiales deficientes. Algunos plantearon que el tono de la película era una sitcom familiar donde el villano era muy genérico y poco intimidante.
Para el público, la recepción fue dividida. A muchos les agradó el humor y dinamismo de los actores, en especial la interpretación de Chris Evans como Johnny Storm. Los seguidores del cómic se sintieron defraudados por el desarrollo de una historia predecible y superficial en vez de usar la riqueza temática del material original. Ese mismo año se estrenaba Batman Begins, que exploraba dimensiones más oscuras y maduras y que desnudaba la falta de profundidad emocional de la película.
A pesar de los ataques de la crítica, Fantastic Four se posicionó en el imaginario colectivo como un referente de su época, que permitió una transición en el cine de los superhéroes. Con el paso del tiempo, la película fue catalogada por la crítica como un producto inofensivo e insustancial, un eslabón débil del género que todavía es recordado.
Los 4 Fantásticos y Silver Surfer (2007): más ambiciosa, pero igual de fallida
Dos años después, la 20th Century Fox estrenó la secuela Fantastic Four: Rise of the Silver Surfer (2007), también dirigida por Tim Story. Aquí se trató de apuntar a una narrativa más ambiciosa; para ello se introdujo al Silver Surfer, interpretado físicamente por Doug Jones y con la voz de Laurence Fishburne, el heraldo de Galactus, la mayor amenaza que enfrenta la familia fantástica en sus historias.
La crítica, si bien no fue tan dura, Rotten Tomatoes le dio una calificación de 37%. Se continuó señalando la carencia de una profundidad dramática, pero el mayor error para los fanáticos fue el de reducir a Galactus a una nube espacial sin rostro ni identidad. Algunos especialistas del género plantearon que se desaprovechó el introducir de manera adecuada a un antagonista con un verdadero peso simbólico.
La recaudación fue de 289 millones de dólares a nivel mundial, muy inferior a su predecesora. Esto originó que la Fox cancelara una tercera entrega que ya estaba en etapa de preproducción. Una vez más quedaba demostrado que no bastan los efectos especiales; al contrario, la falta de un guion fuerte donde los personajes tengan un arco argumental sólido se veía reflejada en un humor forzado, especialmente en las escenas de Johnny Storm (Chris Evans), o en la actuación de Jessica Alba, que otra vez era rígida y poco natural.
Finalmente, se demostró que la fórmula de Tim Story no lograba capturar la grandeza cósmica de los personajes ni ofrecer historias memorables. Con el paso del tiempo se trató de revalorar la película en algunos círculos especializados, pero en general se mantiene como una secuela olvidable, el desperdicio de algo que pudo tener mucho potencial para despegar la saga.
Los 4 Fantásticos (2015): la reinvención que terminó en desastre
En 2015, cuando la 20th Century Fox decidió relanzar Los 4 Fantásticos, el cine de superhéroes era muy diferente a lo que pasaba en 2005. Marvel Studios tenía un universo cinematográfico consolidándose; de igual manera, las audiencias pedían historias más sofisticadas y coherentes emocionalmente. En ese contexto, el estudio pensó en una reinvención de los personajes, dándoles un tono más oscuro, cerebral y realista que era muy diferente a lo realizado en 2005.
Bajo la dirección de Josh Trank y con un reparto nuevo (Miles Teller como Reed Richards, Kate Mara como Sue Storm, Michael B. Jordan como Johnny Storm y Jamie Bell como Ben Grimm), se intentó dar una versión más madura para lo cual se basó en el cómic Ultimate Fantastic Four, centrado en jóvenes científicos y experimentación interdimensional.
El resultado fue el desastre cinematográfico de ese año. La crítica fue unánime al calificar la película de incoherente, sin alma y aburrida. Rotten Tomatoes le dio una calificación de 9%. Si bien las principales críticas se dirigieron a la falta de desarrollo de la trama, por la falta de acción e interacción significativa de los protagonistas, no fue lo único que perjudicó a la película. Según The Hollywood Reporter y Variety, los enfrentamientos entre el director y el estudio, los cambios de último momento crearon una historia caótica que terminó por hundir el proyecto.
La recaudación de 167 millones de dólares apenas logró superar los 120 millones usados en la producción, lo cual fue considerado como un desastre financiero. Esto se debió principalmente a que los fanáticos hicieron correr la noticia de que la película era un desastre. Así, para muchos especialistas fue la estocada final que terminó por destruir esta franquicia en manos de la Fox. En retrospectiva, de ahí en adelante, cualquier intento de secuela, expansión o nueva versión se congeló hasta el momento en que Disney adquirió a la Fox y se pensó en reactivar la franquicia.
El futuro en el UCM: ¿finalmente la adaptación definitiva?
Después de 20 años de intentos fallidos, Los 4 Fantásticos nuevamente son relanzados, esta vez en el Universo Cinematográfico de Marvel, bajo la dirección de Matt Shakman y con Pedro Pascal interpretando a Reed Richards (Mr. Fantástico), Vanessa Kirby a Sue Storm (La Mujer Invisible), Joseph Quinn a Johnny Storm (La Antorcha Humana) y Ebon Moss-Bachrach a Ben Grimm (La Mole). Se intentará superar el peso de la historia. El filme está ambientado en los años 60, como tratando de capturar el espíritu original de Stan Lee y Jack Kirby; lo que algunos críticos afirman es que se espera que esta ambientación retro no desconecte el filme con la modernidad del UCM.
Para Variety, la nueva película de Los 4 Fantásticos pone fin a la caída de taquilla de Marvel. Para algunos críticos, la música de Michael Giacchino les da un entorno memorable que será recordado dentro del UCM. Actualmente, la nueva película de Marvel recaudó 118 millones de dólares en Estados Unidos y más de 220 millones a nivel global.
Paul Dergarabedian, analista de la firma Comscore, señala que «esta nueva fase para Marvel es realmente importante para la marca». En Rotten Tomatoes alcanza un 86% de aprobación por parte de la crítica especializada y un 93% según la audiencia, lo cual indica que el éxito y una secuela están asegurados.
Conclusión
A diferencia de otros superhéroes que a lo largo de sus años en el cine logran redimirse, Los 4 Fantásticos han permanecido en la memoria de las masas como una deuda pendiente dentro del género que este 2025 busca cambiar su historia y convertirse en figuras centrales del nuevo universo que Marvel Studios está planeando para los siguientes años. Hasta el momento, todo indica que la familia fantástica finalmente ha encontrado su lugar en el universo cinematográfico de los superhéroes.




















































































