El Papa Francisco quien desafió al poder desde su fe, falleció esta madrugada en Roma tras una vida marcada por el compromiso con los marginados, la denuncia de las guerras y la defensa del medio ambiente.
Un pontificado comprometido con los olvidados
Jorge Mario Bergoglio, nacido en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936, asumió como Papa el 13 de marzo de 2013. En esos doce años, su pontificado transformó el rumbo de la Iglesia Católica.
- Fue el primer Papa latinoamericano y el primer jesuita en llegar al mando del Vaticano.
- Eligió el nombre de Francisco, en homenaje al santo que abrazó la pobreza y la naturaleza.
- Vivió en la austera Casa Santa Marta, rechazando los lujos del palacio apostólico.
Desde el inicio, Francisco mostró un enfoque progresista, defendiendo a los más vulnerables, llamando a una “conversión ecológica” global y criticando duramente el sistema económico dominante.
Prioridades de un papado distinto
Durante su pontificado, Francisco abordó temas inéditos para un Papa que desafió al poder desde su fe:
- Denunció las guerras como negocios de muerte.
- Promovió la igualdad de género en la Iglesia, aunque con límites impuestos por sectores conservadores.
- Impulsó la transparencia financiera en el Vaticano.
- Condenó con firmeza los abusos sexuales dentro de la Iglesia.
Su encíclica Laudato si’ (2015) marcó un antes y un después en la doctrina católica, vinculando la crisis climática con la pobreza. En Fratelli tutti (2020), propuso una ética de fraternidad global como antídoto contra el individualismo y el nacionalismo.
Críticas y resistencias
Su cercanía a causas sociales despertó rechazos internos. Algunos sectores lo tildaron de “papa comunista” por su insistencia en el compromiso con los pobres.
“Mi gente es pobre y yo soy uno de ellos”, afirmó Francisco, reafirmando su identidad popular incluso como máxima autoridad de la Iglesia.
Salud frágil y despedida austera
En los últimos años, su salud se deterioró: problemas pulmonares, operaciones estomacales y movilidad reducida. Sin embargo, siguió activo hasta sus últimos días.
Falleció hoy, 21 de abril, a las 7:35 (hora de Roma), en su residencia del Vaticano. Será sepultado en la Basílica de Santa María la Mayor, rompiendo otra tradición papal.
Eligió un ataúd sencillo, sin exhibición pública en catafalco. Tal como vivió, quiso también morir con humildad.
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¿Qué viene ahora para la Iglesia?
Tras su muerte, se convocará al cónclave que elegirá a su sucesor. Participarán 138 cardenales con derecho a voto, de los 252 que conforman el Colegio Cardenalicio.
El nuevo Papa será anunciado con la clásica fumata blanca desde la Capilla Sixtina. Hasta entonces, la Iglesia estará bajo gobierno colegiado.
El legado de un Papa cercano al pueblo
Francisco deja una Iglesia en transición. A través de sus viajes a más de 50 países, sus reformas internas y sus llamados constantes a la paz y la justicia social, consolidó una imagen de Papa del pueblo, del sur, y del siglo XXI. Francisco es el Papa que desafió al poder desde su fe.
Su autobiografía Spera, publicada en 2024, resume su mensaje de fondo: la esperanza no defrauda. Ese es el legado que deja: una Iglesia que no se encierra, sino que abraza, camina y escucha.



















































































