Wanda Natalia Camacho, una boliviana ingeniera en física y tecnologías nucleares, desde hace casi siete años vive en Moscú, Rusia, donde estudia y se especializa en medicina nuclear.
“Este sueño comenzó en el 2018, cuando tuve un poco de información acerca de colegas, de que existía la carrera física nuclear. Podemos decir, hace seis años cuando comenzó este sueño, era como decir, quiero ser astronauta”, recordó en entrevista con Piedra, Papel y Tinta de La Razón.
Actualmente, Natalia cursa una maestría en física médica con especialización en medicina nuclear en la Universidad Nacional de Investigación Nuclear (MEPhi por sus siglas en inglés). Una rama que utiliza radiofármacos para diagnosticar y tratar enfermedades sin cirugía invasiva.
Según indicó, es una de las primeras bolivianas en graduarse en pregrado en esta especialidad desde Rusia. También se forman otros profesionales que ya contribuyen en proyectos en Bolivia.
En 2017, Bolivia firmó un convenio con la estatal Rosatom América Latina y MEPhi para la capacitación de estudiantes y docentes interesados en la industria nuclear y sus aplicaciones en campos como la medicina, la ecología y la agricultura.
Becas
Bajo esta iniciativa, Camacho informó que la Federación Rusa ofrece anualmente entre 40 y 50 becas para estudiantes bolivianos, tanto para pregrado como para posgrado.
“La convocatoria se abre en diciembre y se cierra en marzo. Se necesita hacer legalización de ciertos documentos, traducciones oficiales al ruso. Todo esto directamente lo hacemos en la embajada de Rusia que se encuentra en la ciudad de La Paz”, indicó.
Según explicó, la beca cubre la matrícula universitaria y el año preparatorio para aprender ruso, que es el idioma en el que se imparten las clases. La manutención depende de cada estudiante. Aunque, dijo, existen becas adicionales como la “Marie Skłodowska” que otorgan apoyo para los gastos de vida.
Además, la comunidad estudiantil boliviana en Rusia es de alrededor de 300 personas, en diversas áreas, desde ingeniería nuclear hasta medicina e ingeniería petrolera. La diversidad latinoamericana incluye también cubanos, brasileños, paraguayos y peruanos.
En cuanto a su experiencia personal, Wanda relató que el choque cultural y climático fue un desafío, con inviernos de hasta -20 grados. Pero que el apoyo de sus compañeros y el ambiente estudiantil le hicieron sentir en familia.
“Conocí muchos amigos que realmente ahora son como mi familia. Ni siquiera compartimos la misma cultura, el mismo idioma, pero somos una familia ya”, añadió.
Conversatorio
Para quienes quieran conocer más sobre estas oportunidades, Camacho participará este viernes en un conversatorio en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Explicará en detalle las becas, la física nuclear y sus aplicaciones. Además, invitará a estudiantes y profesionales a animarse a estudiar en Rusia.




















































































