A 39 días del balotaje presidencial, los analistas políticos Armando Ortuño y Ricardo Paz coincidieron en que las campañas de Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Jorge Quiroga de la alianza Libertad y Democracia (Libre) muestran diferencias marcadas.
En entrevista con Piedra, Papel y Tinta de La Razón, Ortuño señaló que, aunque la campaña formal aún no alcanzó su punto máximo, la actividad territorial y digital de los candidatos es intensa. “Yo sí he sentido que ciertas narrativas y ciertas líneas ya se han establecido”, indicó.
Estilos
Mientras que Paz, explicó que los estilos de campaña son distintos. En su criterio, Quiroga prioriza el voto urbano, las redes sociales y los “golpes” mediáticos. Mientras que Paz Pereira, apuesta por la cercanía territorial.
Ortuño añadió que la campaña de Quiroga es más estructurada y enfocada en captar el electorado antimasista tradicional. Mientras la de Paz y su compañero Edman Lara es más “improvisada”.
A esto se suma la influencia de otros líderes, y la probable intensificación de “guerra sucia” que podría definir el resultado del balotaje.
Ambos coincidieron en que la postura de líderes como Luis Fernando Camacho y Evo Morales tiene un efecto implícito en la elección. Camacho, al no apoyar explícitamente a ningún candidato, favorece a Quiroga, mientras que Morales, al liberar a su electorado, impulsa más a Lara.
Además, situaciones como las del diputado de Comunidad Ciudadana, Alberto Astorga, que presentó a un grupo de personas que, tras declaraciones, pasaron de apoyar la alianza de Samuel Doria Medina a la de Quiroga. Para Paz, a la mayoría de la población le parece “un horror”. Mientras que Ortuño consideró que les hacen más daño, cuando “creen que le hacen un favor”.
Ambos indicaron que Quiroga tiene el desafío de recentrarse para ciertos segmentos sin perder credibilidad, mientras que Paz puede aprovechar su capacidad de hablar a distintos grupos como votantes del Movimiento Al Socialismo decepcionados, “antimasistas soft” y el electorado tradicional.
‘Guerra sucia’
Finalmente, coincidieron en que la guerra sucia y los ataques digitales se intensificarán en las próximas semanas, especialmente dirigidos a los votantes indecisos. Mientras cada candidato busca consolidar su base y fidelizar a quienes ya lo apoyan.




















































































