¿Papa asiático? El cardenal filipino Luis Antonio Tagle aparece entre los posibles sustitutos del papa Francisco, de quien era muy cercano y afín en la idea de una Iglesia misionera muy centrada en la defensa de los marginados.
Tagle tiene 67 años, aunque las gafas le restan en apariencia algunos años. La sonrisa siempre lista también ayuda a «Chito», como se conoce a este popular sacerdote entre más 90 millones de fervorosos fieles en su país (AFP).
Luis Tagle
Fue ordenado sacerdote en 1982 y se convirtió en arzobispo de Manila en 2011, un puesto políticamente influyente en una de las diócesis más grandes de Asia, donde el catolicismo está en crecimiento.
Fue nombrado cardenal por Benedicto XVI en 2012.
El nombre de Tagle ya sonaba entre los papables en 2013, cuando Francisco se convirtió en el primer pontífice latinoamericano.
La casa de apuestas británicas William Hill lo ubica hoy segundo favorito, por detrás del ex secretario de Estado Pietro Parolin.
«Si yo fuera Dios, no me elegiría para ser obispo o cardenal», dijo en una entrevista en 2018. «Pero como no soy Dios, Dios ve algo en mí probablemente que yo no veo en mí mismo y solo tengo que confiar».
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Perfil
Luis Antonio Tagle nació el 21 de junio de 1957 en Imus, cerca de Manila, en una familia modesta. Pasó por varias escuelas católicas de la capital antes de estudiar filosofía y teología. Hizo también un doctorado en Estados Unidos.
Tagle era popular en su país por sus conversaciones con los fieles después de misa y por incluso invitar a mendigos a cenar en su residencia.
La adaptación a la vida en Roma y a las formalidades del Vaticano no fue fácil.
Una vez olvidó usar su alzacuello clerical en una reunión. Y bromeaba con sus estudiantes de teología con que hacía «sufrir a los italianos» cuando hablaba su idioma.





















































































